Movimiento de Cursillos de Cristiandad Cuenca
Los que hemos tenido la desgracia de sufrirlo, sabemos muy bien lo que siente un sacerdote cuando ve profanado el sagrario. Me pasó hace seis años y lo sigo recordando con horror.
Por eso esta mañana, cuando he leído el correo de D. Joaquín Garrigós, párroco de Garciotún, en la diócesis de Toledo, he sabido que tenía que compartirlo con vosotros.
Mirad qué imagen tan triste:
Es la pequeña iglesia de Garciotún, uno de mis pueblos, donde este fin de semana han entrado a robar objetos sagrados (cálices, patenas, copones, oleos…) pero sobre todo SE HAN LLEVADO EL SAGRARIO CON EL SEÑOR DENTRO.
Muchas veces había recibido tristes noticias de profanaciones, las cuales siempre me han llegado muy dentro, pero os aseguro que no hay nada comparable al dolor que siente un sacerdote cuando es SU propio Sagrario el que ha sido profanado. Cuando hoy hablaba con…
Ver la entrada original 198 palabras más

