Categoría: Diócesis de Valencia

Necesaria vocación misionera de los sacerdotes ante los retos de la nueva evangelización

12 de abril de 2017.- El arzobispo de Valencia, cardenal D. Antonio Cañizares Llovera, ha destacado hoy la importancia de “la vocación misionera de los sacerdotes y de su disponibilidad para ir a cualquier parte del mundo para anunciar a Dios, necesaria ante los inmensos horizontes que se abren a la misión de la Iglesia y ante los retos de la nueva evangelización”.

En la misa crismal que ha presidido hoy en la Catedral, el Arzobispo ha realizado un llamamiento a todos los sacerdotes para “tener corazón y mentalidad misionera, estar abiertos a las necesidades de la Iglesia y del mundo, atentos a los más alejados, a las periferias, sobre todo a los grupos no cristianos, a los pobres y afligidos”.

Igualmente, ha exhortado a orar intensamente para “que no falten sacerdotes en la Iglesia, porque su número nunca es suficiente para afrontar las exigencias recientes de la evangelización y el cuidado pastoral de los fieles”. “La necesidad de vocaciones nos es más necesaria sobre todo en estos días en los que lamentamos los atentados terroristas, los odios, venganzas, corrupciones”, ha incidido el Cardenal.

En la misa han concelebrado con el Cardenal y sus obispos auxiliares Mons. D. Javier Salinas Viñals, Mons. D. Arturo Ros Murgadas y Mons. D. Esteban Escudero Torres, centenares de sacerdotes de la diócesis que han renovado las promesas de su ordenación sacerdotal.

Igualmente, durante la celebración el Arzobispo ha bendecido los óleos y el crisma que serán utilizados en la celebración del Bautismo, Confirmación, Ordenación Sacerdotal y Episcopal, Dedicación de las Iglesias y Unción de Enfermos.

Al finalizar la misa crismal, el cardenal Cañizares ha felicitado al sacerdote valenciano monseñor Santiago de Wit Guzmán, presente en la celebración, que ha sido nombrado recientemente por el Papa Francisco nuncio apostólico en la República Centroafricana, y ha anunciado que su ordenación episcopal tendrá lugar en Valencia el próximo 10 de junio.

(AVAN)

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La Iglesia no tiene poder, riqueza o armas, solamente tiene una fuerza que es Jesucristo

12 de abril de 2017.- El arzobispo de Valencia, cardenal D. Antonio Cañizares Llovera, aseguró ayer que “la Iglesia no tiene poder, riqueza o armas, solamente tiene una fuerza que es Jesucristo que lo ha dado todo y ha resucitado por amor para el perdón y la reconciliación de todos para la paz”.

En la Misa que celebró en la Catedral por todas las víctimas cristianas de los atentados terroristas en Egipto y también por todas las otras víctimas de otras religiones el Cardenal aseguró que “la Iglesia está siendo perseguida en estos últimos cien años”. “Cuántos miles de cristianos, simplemente por el hecho de serlo, han muerto asesinados”, explicó.

Al respecto, se refirió al informe de Ayuda a la Iglesia Necesitada sobre libertad religiosa y manifestó que “en estos momentos cada año son más de siete mil muertos cristianos asesinados y la comunidad internacional no grita, no hace prácticamente nada y los medios de comunicación están mudos, dan la noticia y basta”.

“Esto es signo de esa cristianofobia que está caracterizando los últimos tiempos entre nosotros y el mismo hecho de no hacer nada para evitar esta situación está denotando que hay una persecución muy generalizada y se querría que los cristianos desapareciesen”, añadió.

Asimismo, aseguró que “nos reunimos además para orar por el cese de tanto odio y violencia que impregna nuestra sociedad, por ejemplo, esa violencia que viene y obliga a tantos a emigrar de sus pueblos con pateras que se traga el mediterráneo y también la violencia doméstica sufrida hasta el asesinato de una pobres mujeres en diversos lugares de nuestro país y la violencia que sufren niños”.

A continuación afirmó que “hoy celebramos la eucaristía y le pedimos a Dios que se apiade de nosotros y nos conceda esa paz que necesitamos tantísimo todos los hombres, que es signo de los cristianos, que además caracteriza la vida conforme a Cristo y da felicidad”. “Dichosos los que trabajan por la paz, muchas veces no podemos hacer otra cosa que orar, hagámoslo por la paz en otros muchos lugares de la tierra”, aseguró.

Por otro lado, al inicio de la homilía explicó que “nos reunimos esta tarde para orar por las víctimas de los atentados en Egipto, Londres, Estocolmo y en tantos otros lugares”. “Nos reunimos para orar por la paz, especialmente en Siria, tan rota de manera tan despiadada y brutal, incluso con la utilización de armas químicas con tantas muertes y personas dañadas físicamente con sus efectos destructivos, tan amenazadores para la paz mundial”, destacó.

El Cardenal afirmó que “también tenemos en cuenta en nuestra oración a nuestra querida Venezuela que tan cruel como injusta y brutalmente está siendo tratada por la tiránica dictadura que la rige, pisoteando derechos humanos fundamentales”.

A continuación aseguró que “no pueden dejarnos indiferentes todos estos actos y por esto nuestra participación en esta eucaristía es una manera de decir nuestro no más absoluto”.

La Misa fue concelebrada por el Cabildo Catedralicio y por los obispos auxiliares Mons. D. Javier Salinas Viñals, Mons. D. Arturo Ros Murgadas y Mons. D. Esteban Escudero Torres.

(AVAN)