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Exhortación apostólica Amoris Laetitia (La alegría del amor)

ExhortacionApostolicaLaAlegriaDelAmorEl Vaticano acaba de hacer pública la exhortación apostólica Amoris laetitia (La alegría del amor). El texto, que pasará a formar parte del magisterio de la Iglesia, ha sido elaborado por el Pontífice después de los dos Sínodos sobre la familia que se celebraron en el Vaticano en octubre de 2014 y 2015. Dos reuniones sinodales (una extraordinaria y otra ordinaria) que generaron una gran expectación tanto dentro como fuera de la Iglesia. Les ofrecemos a continuación el texto completo en castellano de la exhortación:

Para consultar la exhortación apostólica La alegría del amor pinche AQUI

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Viernes 8 de abril, presentación de la Exhortación Apostólica post-sinodal sobre el amor en la familia

495402-1680x105031 de marzo de 2016.- Se informa a los periodistas acreditados de que el viernes 8 de abril de 2016, a las 11.30 horas en el Aula Juan Pablo II de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, tendrá lugar la conferencia de presentación de la Exhortación Apostólica post-sinodal del Santo Padre Francisco “Amoris laetitia”, acerca del amor en la familia. Sigue leyendo “Viernes 8 de abril, presentación de la Exhortación Apostólica post-sinodal sobre el amor en la familia”

#PapaFrancisco: Quien ama a Dios es libre

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Misa del Papa en la Domus Sanctae Marthae

9 de enero de 2015.- Sólo el Espíritu Santo vuelve el corazón dócil a Dios y a la libertad. Lo afirmó el Santo Padre Francisco en su homilía de la Misa matutina celebrada en la Capilla de la Domus Sanctae Marthae. Y añadió que los dolores de la vida pueden hacer que una persona se encierre en sí misma, mientras el amor la hace libre.

Una sesión de yoga jamás podrá enseñar a un corazón a “sentir” la paternidad de Dios, ni un curso de espiritualidad zen lo volverá más libre para amar. Este poder sólo lo tiene el Espíritu Santo. El Papa meditó sobre el episodio del Evangelio de Marcos – el que sigue a la multiplicación de los panes y de los peces en el que los Discípulos se asustan al ver a Jesús que camina hacia ellos sobre el agua – y que concluye con una consideración acerca del porqué de aquel susto: los Apóstoles no habían comprendido el milagro de los panes porque “su corazón estaba endurecido”.

Un corazón puede ser de piedra por tantos motivos, observó Francisco. Por ejemplo, a causa de “experiencias dolorosas”. Sucede a los discípulos deEmaús, temerosos de hacerse ilusiones “otra vez”. Sucede a Tomás que rechaza creer en la Resurrección de Jesús.

El Pontífice también indicó que “otro motivo que endurece el corazón es la cerrazón en sí mismo”: “Hacer un mundo en sí mismo, cerrado. En sí mismo, en su comunidad o en su parroquia, pero siempre cerrazón. Y la cerrazón puede girar en torno a tantas cosas: pensemos en el orgullo, en la suficiencia, pensar que yo soy mejor que los demás, también en la vanidad, ¿no? Existen el hombre y la mujer espejo, que están encerrados en sí mismos para verse a sí mismo continuamente, ¿no? Estos narcisistas religiosos, ¿no? Tienen el corazón duro, porque están cerrados, no están abiertos. Y tratan de defenderse con estos muros que crean a su alrededor”.

También está quien se atrinchera detrás de la ley, aferrándose a la “letra” a lo que establecen los mandamientos. Aquí – afirmó el Papa – lo que endurece el corazón es un problema de “falta de seguridad”. Y quien busca solidez en lo que dicta la ley está seguro –  añadió Francisco con un poco de ironía –  como “un hombre o una mujer en la celda de una cárcel detrás de los barrotes: es una seguridad sin libertad”.

Es decir, lo opuesto de lo que “vino a traernos Jesús, la libertad”: “El corazón, cuando se endurece, no es libre y si no es libre es porque no ama: así terminaba el Apóstol Juan en la primera Lectura. El amor perfecto disipa el temor: en el amor no hay temor, porque el temor supone un castigo y quien teme no es perfecto en el amor. No es libre. Siempre tiene temor de que suceda algo doloroso, triste. Que me vaya mal en la vida o que ponga en peligro mi salvación eterna…  Tantas imaginaciones porque no ama. Quien no ama no es libre. Y su corazón estaba endurecido, porque aún no habían aprendido a amar”.

Entonces, se preguntó Francisco: “¿Quién nos enseña a amar? ¿Quién nos libera de esta dureza?”. Y su respuesta fue: “Tú puedes hacer mil cursos de catequesis, mil cursos de espiritualidad, mil cursos de yoga, zen y todas estas cosas. Pero todo esto jamás será capaz de darte la libertad de hijo. Es sólo el Espíritu Santo quien mueve tu corazón para decir ‘Padre’. Sólo el Espíritu Santo es capaz de disipar, de romper esta dureza del corazón y hacer un corazón… ¿blando?… No sé, no me gusta la palabra… “Dócil”. Dócil al Señor. Dócil a la libertad del amor”.

(Radio Vaticana)

El Papa Francisco lavará los pies a discapacitados y a ancianos el Jueves Santo

humildad_38 de abril de 2014.– El Santo Padre Francisco lavará los pies a doce discapacitados y ancianos de la Fundación Don Carlo Gnochi- Centro Santa María della Providenza, en Roma, el próximo Jueves Santo, donde celebrará la misa ‘in Coena Domini’ a las 17.30 horas, según ha informado la Santa Sede.

El año pasado, el Pontífice también lavó los pies en Jueves Santo, en esta ocasión, a una docena de jóvenes en una prisión de Roma, entre ellos, a dos mujeres, una musulmana serbia y una católica italiana.

En la misa de este año, participarán, entre otros, el personal de la fundación, algunos voluntarios y familiares de las personas discapacitadas.

El Centro Santa Maria della Providenza de la Fundación Don Gnocchi es una institución que ofrece rehabilitación para discapacitados y residencia sanitaria asistencial para ancianos.

Carlo Gnocchi fue un sacerdote italiano que durante la Segunda Guerra Mundial fundó la institución ‘Fondazione Pro Juventute’ para ayudar a niños mutilados y discapacitados físicos y psíquicos por causa de la guerra. Su proceso de beatificación comenzó en 1962, y fue declarado Venerable en 2002 por el Papa Juan Pablo II, y Beato en 2009 por el Papa Benedicto XVI.

(Agencias / Iglesiaactualidad)

El Matrimonio es el icono del amor de Dios por el género humano

Novios y Papa Francisco2 de abril de 2014.- El Santo Padre Francisco ha concluido el ciclo de catequesis dedicado a los sacramentos hablando del Matrimonio. “Un sacramento -ha dicho- que nos lleva al corazón del plan de Dios, que es un plan de alianza, con su pueblo, con todos nosotros, un plan de comunión”. Y es que “la imagen de Dios es la pareja matrimonial, el hombre y la mujer, no solo el hombre, no solo la mujer, sino los dos. Esta es la imagen de Dios: el amor, la alianza de Dios con nosotros está representada en esa alianza entre el hombre y la mujer”.

“Estamos creados para amar, como reflejo de Dios y de su amor. Y en la unión conyugal, el hombre y la mujer cumplen esta vocación en el signo de la reciprocidad y de la comunión de vida plena y definitiva. Cuando un hombre y una mujer celebran el sacramento del Matrimonio, Dios, por decirlo de alguna forma, se refleja en ellos, graba sus rasgos y el carácter indeleble de su amor. El matrimonio es icono del amor de Dios por nosotros. También Dios es, de hecho, comunión: las tres personas del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo viven desde siempre y por siempre en perfecta unidad. Y este es el misterio del Matrimonio: Dios hace de los esposos una existencia sola; la Biblia usa un término fuerte y dice una sola ‘carne’”.

Francisco ha recordado que en la Carta a los Efesios San Pablo resalta que en los esposos cristianos se refleja el gran misterio de la relación que Cristo instaura con la Iglesia, lo que significa que “el matrimonio responde a una vocación específica y debe ser considerado como una consagración. El hombre y la mujer se consagran en su amor. Los esposos , gracias al sacramento, son revestidos de una misión para que hagan visible, partiendo de las cosas sencillas y cotidianas el amor con que Cristo ama a su Iglesia”.

“¡Es un plan fantástico el que lleva aparejado el sacramento del Matrimonio! – ha exclamado- Y se cumple en la sencillez y también en la fragilidad de la condición humana. Sabemos muy bien las dificultades y las pruebas por las que atraviesa la vida de dos esposos… Lo importante es mantener vivo el lazo con Dios que está en la base de la unión conyugal. Cuando la familia reza, los lazos se mantienen. Cuando el marido reza por la mujer y la mujer por el marido el lazo sigue siendo fuerte, el uno reza por el otro. Es verdad que en la vida de un matrimonio hay tantas dificultades, el trabajo, el dinero que falta, hay problemas con los niños… En el matrimonio se riñe, a veces vuelan los platos, pero no debemos ponernos tristes por esto: La condición humana es así.; pero el secreto es que el amor es más fuerte que el momento en que se discute y por eso yo aconsejo siempre a los esposos: ‘No acabéis la jornada en la que habéis reñido sin hacer las paces’”.

Y el Santo Padre terminó recordando lo ya dicho por él “otras veces en esta Plaza que en la vida matrimonial hay tres palabras que hay que decir siempre en casa: permiso, gracias, perdona. Son tres palabras mágicas. Permiso para no ser invadente en la vida del cónyuge. Gracias por lo que haces por mi. Y como todos nos equivocamos, la otra palabra que es más difícil decir: perdona. Con estas tres palabras, con la oración del marido por la mujer y de la mujer por el marido y haciendo las paces siempre antes de que acabe la jornada el matrimonio saldrá adelante”.

En los saludos finales de la audiencia, el Papa ha dedicado una palabras al grupo Jemo Nnanzi de la ciudad italiana de L’Aquila cuando se cumplen cinco años del terremoto que la devastó. “Me uno a la oración por las numerosas víctimas -ha dicho Francisco- y encomiendo a la protección de Nuestra Señora de Roio a todos aquellos que todavía viven en condiciones difíciles. Animo a todos a mantener viva la esperanza. ¡Que la reconstrucción de las viviendas se acompañe a la de las iglesias, que son casas de oración para todos, y del patrimonio artístico, al que está vinculado el renacimiento de la zona!”.

(VIS / Iglesiaactualidad)

La receta del #PapaFrancisco para que el amor dure

La clave está en comprender de qué amor estamos hablando

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Hoy en día existe un temor a tomar decisiones definitivas como es el matrimonio, pues se considera imposible mantener vivo el amor a través de los años. Sobre este tema ha hablado el Papa Francisco, quien invita a no dejarnos vencer por la “cultura de lo provisional” pues el amor que funda una familia tiene que ser “un amor para siempre”.

Qué entendemos por “amor”

Con la sabiduría y simplicidad que lo caracterizan, el Papa Francisco inicia con una importante aclaración sobre el verdadero significado del amor, pues ante el temor del “para siempre”, lleva a muchos a decir: “Estamos juntos hasta que nos dure el amor…”. Por lo tanto cuestiona diciendo:

“¿Qué entendemos por “amor”? ¿Solo un sentimiento, una condición psicofísica? Ciertamente, si es así, no se puede construir encima nada sólido. Pero si el amor es una relación, entonces es una realidad que crece y también podemos decir, a modo de ejemplo, que se construye como una casa. Y la casa se edifica en compañía, ¡no solos!. No querréis construirla sobre la arena de los sentimientos que van y vienen, sino sobre la roca del amor verdadero, el amor que viene de Dios”.

“El matrimonio es un trabajo de orfebrería que se hace todos los días a lo largo de la vida. El marido hace madurar a la esposa como mujer, y la esposa hace madurar al marido como hombre. Los dos crecen en humanidad, y esta es la principal herencia que pasan a los hijos.” Añade.

Tres palabras en las que se debe basar un matrimonio

El Papa aclara que el “para siempre” no es sólo cuestión de duración. “Un matrimonio no se realiza sólo si dura, es importante su calidad. Estar juntos y saberse amar para siempre, es el desafío de los esposos.”

Y habla sobre la convivencia matrimonial: “La convivencia es un arte, un camino paciente, hermoso y fascinante… que tiene unas reglas que se pueden resumir en tres palabras: ¿Puedo?, gracias, perdona.

¿Puedo?. Es la petición amable de entrar en la vida de algún otro con respeto y atención. El verdadero amor no se impone con dureza y agresividad. Y hoy, en nuestras familias, en nuestro mundo, a menudo violento y arrogante, hace falta mucha cortesía.

Gracias. No es sólo una palabra amable para usar con los extraños, para ser educados. Es necesario saber decir gracias para continuar adelante juntos.

Perdona. En la vida cometemos muchos errores, nos equivocamos tantas veces. Todos. De ahí la necesidad de utilizar esta palabra tan sencilla: “perdona”. En general, cada uno de nosotros está dispuesto a acusar al otro para justificarse. Es un instinto que está en el origen de tantos desastres. Si aprendemos a pedir perdón y perdonar a los demás, el matrimonio durará, saldrá adelante.”

Finalmente, el Papa expresa con una chispa de buen humor: “Todos sabemos que no existe la familia perfecta, como tampoco existe el marido perfecto ni la mujer perfecta. Ni hablemos de la suegra perfecta…”.

sources: LaFamilia.info