Como nos recuerda Benedicto XVI en su encíclica “Deus Caritas est”, “el amor- caritas- siempre será necesario, incluso en la sociedad más justa. No hay orden estatal, por justo que sea, que haga superfluo el servicio del amor. Quien intenta desentenderse del amor se dispone a desentenderse del hombre en cuanto hombre. Siempre habrá sufrimiento que necesite consuelo y ayuda”.
Por eso, con este gesto sencillo, la Conferencia Episcopal Española quiere animar a todos a contribuir (o a seguir haciéndolo) generosamente con Cáritas, en particular en estos momentos de crisis. La colaboración de todos es imprescindible para hacer efectivo ese “servicio de la caridad”, esa ayuda que muestre un amor concreto al prójimo.
Muchos obispos, sacerdotes, religiosos, religiosas y fieles laicos lo vienen haciendo de modo permanente y también con gestos especiales, y son cada día más también los que, a pesar de las dificultades del tiempo que estamos atravesando, se incorporan como voluntarios para dedicar su tiempo en las diferentes organizaciones de la Iglesia, al servicio de la caridad y de las personas que más lo necesitan.
La red de Cáritas en España está constituida por unas 6.000 Cáritas parroquiales, 68 Cáritas diocesanas y sus correspondientes Cáritas regionales o autonómicas. Cuenta en la actualidad con la colaboración de casi 65.000 voluntarios que suponen la base fundamental del trabajo de la institución.
Extraído de http://www.caritasto.com

