Categoría: Motu Propio

Carta apostólica en forma de Motu Proprio sobre la Capilla Musical Pontificia

Desde su antigua fundación y a lo largo de los siglos, la Capilla Musical Pontificia ha brillado en la historia de Roma y del Orbe católico como un alto lugar de expresión artística y litúrgica al servicio de las solemnes celebraciones de los Pontífices, inicialmente dentro de la espléndida capilla de la que tomó su nombre, luego en el contexto de la Basílica de San Pedro, o donde los Papas consideraron necesaria su obra.

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Carta apostólica en forma de Motu Proprio “Summa familiae cura” que instituye el Pontificio Instituto Teológico Juan Pablo II para las Ciencia del Matrimonio y de la Familia

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CARTA APOSTÓLICA EN FORMA DE MOTU PROPRIO
“SUMMA FAMILIAE CURA”
QUE INSTITUYE EL PONTIFICIO INSTITUTO TEOLÓGICO JUAN PABLO II
PARA LAS CIENCIA DEL MATRIMONIO Y DE LA FAMILIA

Animado por  la  mayor atención a la familia, San Juan Pablo II, como seguimiento del Sínodo de los Obispos de 1980 sobre la familia y de la exhortación apostólica postsinodal Familiaris Consortio de 1981, con la Constitución apostólica Magnum Matrimonii sacramentum confirió una forma jurídica estable al  Pontificio Instituto Juan Pablo II para estudios sobre el Matrimonio y la Familia, que opera en la Universidad Pontificia Lateranense. Desde entonces, éste  ha desarrollado un proficuo trabajo de profundización teológica y de formación pastoral  tanto en su sede central de Roma, como en las secciones extraurbanas, presentes ya en todos los continentes. Continue reading “Carta apostólica en forma de Motu Proprio “Summa familiae cura” que instituye el Pontificio Instituto Teológico Juan Pablo II para las Ciencia del Matrimonio y de la Familia”

Carta Apostólica del Santo Padre Francisco en forma de Motu Proprio “Sanctuarium in Ecclesia”

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“Sanctuarium in Ecclesia”
Carta Apostólica del Santo Padre Francisco en forma de Motu Proprio
con la que se transfieren las competencias sobre los santuarios
al Consejo Pontificio para la Promoción de la Nueva Evangelización

1. El Santuario tiene en la Iglesia un “gran valor simbólico”[1]y hacerse peregrinos es una verdadera profesión de fe . Efectivamente, a través de la contemplación de las imágenes sagradas, se atestigua la esperanza de sentir  más fuerte la cercanía de Dios que abre el corazón a la confianza de ser escuchados y respondidos en los deseos más profundos[2]. La piedad popular, que es una “expresión auténtica de la acción misionera  espontánea del pueblo de Dios”[3], encuentra en el Santuario un lugar privilegiado donde  expresar la bella tradición de  oración, de devoción y de confianza en la misericordia de Dios inculturada en  la vida de todos  los pueblos. Continue reading “Carta Apostólica del Santo Padre Francisco en forma de Motu Proprio “Sanctuarium in Ecclesia””

Carta apostólica con la que se instituye el Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral

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CARTA APOSTÓLICA
EN FORMA DE «MOTU PROPRIO»

DEL SUMO PONTÍFICE
FRANCISCO

con la que se instituye el
Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral

En todo su ser y obrar, la Iglesia está llamada a promover el desarrollo integral del hombre a la luz del Evangelio. Este desarrollo se lleva a cabo mediante el cuidado de los inconmensurables bienes de la justicia, la paz y la protección de la creación. El Sucesor del Apóstol Pedro, en su labor de promover estos valores, adapta continuamente los organismos que colaboran con él, de modo que puedan responder mejor a las exigencias de los hombres y las mujeres, a los que están llamados a servir.

Con el fin de poner en práctica la solicitud de la Santa Sede en los mencionados ámbitos, como también en los que se refieren a la salud y a las obras de caridad, instituyo el Dicasterio para el servicio del desarrollo humano integral. En modo particular, este Dicasterio será competente en las cuestiones que se refieren a las migraciones, los necesitados, los enfermos y los excluidos, los marginados y las víctimas de los conflictos armados y de las catástrofes naturales, los encarcelados, los desempleados y las víctimas de cualquier forma de esclavitud y de tortura.

En el nuevo Dicasterio, regido por el Estatuto que con fecha de hoy apruebo ad experimentum, confluirán, desde el 1 de enero de 2017, las competencias de los actuales Consejos Pontificios que se indican a continuación: el Consejo Pontificio Justicia y Paz, el Consejo Pontificio «Cor unum», el Consejo Pontificio para la Pastoral de los Emigrantes e Itinerantes y el Consejo Pontificio para la Pastoral de la Salud. En esa fecha, estos cuatro Dicasterios cesarán en sus funciones y serán suprimidos, quedando abrogados los artículos 142-153 de la Constitución apostólica Pastor Bonus.

Cuanto deliberado con esta Carta apostólica en forma de «Motu proprio», ordeno que entre en vigor de manera firme y estable, no obstante cualquier disposición contraria, aunque sea digna de particular mención, y que sea promulgada mediante publicación en L’Osservatore Romano y, posteriormente, en Acta Apostolicae Sedis, entrando en vigor el 1 de enero de 2017.

Dado en Roma, junto a San Pedro, el 17 de agosto de 2016, Jubileo de la Misericordia, cuarto de mi Pontificado.

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Carta apostólica en forma de Motu Proprio “Como una madre amorosa”

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LITTERAE APOSTOLICAE
MOTU PROPRIO DATAE

FRANCISCUS

Como una madre amorosa, la Iglesia ama a todos sus hijos, pero trata y protege con un afecto muy particular, a los más pequeños e indefensos: se trata de una tarea que Cristo confió a toda la comunidad cristiana en su conjunto. Consciente de ello, la Iglesia dedica una cura vigilantes para proteger a los niños y adultos vulnerables.

Esa tarea compete a toda la Iglesia, pero se debe ejercitar de manera especial a través de sus pastores. Por lo tanto los obispos diocesanos, los eparcas y aquellos que tienen la responsabilidad de una Iglesia particular, deben emplear una diligencia especial en la protección de los más débiles entre las personas que se les encomienden.

El Derecho canónico ya prevé la posibilidad de la remoción del oficio eclesiástico “por razones graves”: esto se refiere también a los obispos diocesanos, a los eparcas y a los que son equivalentes a ellos por la ley (cfr can. 193 §1 CIC; can. 975 §1 CCEO). Con la presente Carta intento precisar que entre esas “razones graves” se encuentre la negligencia de los obispos en el ejercicio de sus funciones, en particular en relación a los casos de abuso sexual de menores y adultos vulnerables, previstos en el Motu Proprio Sacramentorum Sanctitatis Tutela promulgado por san Juan Pablo II y enmendado por mi querido predecesor Benedicto XVI. En tales casos se establecerán los siguientes procedimientos:

Artículo 1

§ 1. El obispo diocesano o eparca, o aquel que, aunque de forma temporal, tenga la responsabilidad de una Iglesia particular, o de otra comunidad de fieles equiparadas de conformidad al can. 368 CIC y al can. 313 CCEO, puede ser removido de su cargo legítimamente, si por negligencia, ha cometido u omitido actos que hayan causado un grave daño a los demás, sea que se trate de individuos, que de una comunidad en su conjunto. El daño puede ser físico, moral, espiritual o patrimonial.

§ 2. El obispo diocesano o el eparca pueden ser removidos sólo si objetivamente han faltado de forma muy grave a la diligencia que requiere su función pastoral, incluso sin grave culpa moral por parte suya.

§ 3. En el caso de abuso de menores o adultos vulnerables es suficiente que la falta de diligencia sea grave.

§ 4. El obispo diocesano y el eparca son equiparables a los superiores mayores de los Institutos religiosos y de las Sociedades de vida apostólica de derecho pontificio.

Artículo 2

§ 1. En todos los casos en los que aparecen indicios graves de cuanto se ha previsto en el artículo precedente, la competente Congregación de la Curia romana puede abrir una investigación sobre el asunto, dando aviso a la persona así como la posibilidad de aportar documentos y testimonios.

§ 2. Al obispo se le dará la oportunidad de defenderse, cosa que podrá hacer con los medios previstos por el derecho. Todas las etapas de la investigación le serán notificadas y siempre tendrá la oportunidad de reunirse con los superiores de la Congregación. Dicho encuentro, si el obispo no toma la iniciativa, será propuesto por el propio Dicasterio.

§ 3. Después de los argumentos presentados por el obispo, la Congregación puede decidir si proceder con una investigación más a fondo.

Artículo 3

§ 1. Antes de tomar su decisión, la Congregación podrá reunirse, según el caso, con otros obispos o eparcas pertenecientes a la Conferencia Episcopal, o al Sínodo de Obispos de la Iglesia sui iuris, de la que forma parte el obispo o eparca en cuestión, con el fin de discutir el caso.

§ 2. La Congregación tomará sus decisiones reunida en sesión ordinaria.

Artículo 4

En el caso de que la congregación considere oportuna la remoción del obispo, determinará, en función de las circunstancias del caso si:

1º. emanar, en el menor tiempo posible, el decreto de remoción;

2°. exhortar fraternalmente al obispo a presentar su renuncia en un plazo de 15 días. Si el obispo no responde dentro del plazo señalado, la Congregación podrá emitir el decreto de remoción.

Artículo 5

La decisión de la Congregación a la que hacen referencia los artículos tercero y cuarto deberá ser sometida a la aprobación específica del Romano Pontífice, el cual, antes de tomar una decisión definitiva, será asistido por un colegio especial de juristas, debidamente elegidos.

Todo lo que he determinado con esta Carta apostólica dada en forma de Motu Proprio, ordeno que sea guardado en todas sus partes, a pesar de cualquier disposición en contrario, aunque sea digna de mención especial, y establezco que sea publicada en el comentario oficial Acta Apostolicae Sedis y promulgada en el periódico “L’Osservatore Romano” entrando en virgo el 5 de septiembre de 2016.

Vaticano, 4 de junio de 2016

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Con los Motu Proprio ”Mitis Iudex Dominus Iesus” y ”Mitis et misericors Iesus” el Papa reforma el proceso canónico para la nulidad del matrimonio

nuli_560x280”Mitis Iudex Dominus Iesus” y ”Mitis et misericors Iesus” sobre la reforma del proceso canónico para las causas de declaración de nulidad de matrimonio, respectivamente en el Código de Derecho Canónico y en el Código de los Cánones de las Iglesias Orientales son los dos Motu Propio del Santo Padre Francisco publicados hoy.

En el primero de ellos, ”Mitis Iudex Dominus Iesus”, el Papa escribe que el Señor Jesús, ”Juez clemente, Pastor de nuestras almas ha confiado al apóstol Pedro y a sus sucesores el poder de las llaves para cumplir en la Iglesia la obra de justicia y verdad; esta potestad suprema de atar y desatar aquí en la tierra, afirma, corrobora y reivindica la de los Pastores de las Iglesias particulares, por la que tienen el sacro derecho y, ante el Señor, el deber de juzgar a sus súbditos”.

”A lo largo de los siglos- prosigue- la Iglesia en materia matrimonial, tomando conciencia más clara de las palabras de Cristo, ha entendido y expuesto con más profundidad la doctrina de la indisolubilidad del sacro vínculo del matrimonio, ha elaborado el sistema de nulidad del consenso matrimonial y ha disciplinado más adecuadamente el proceso judicial en materia, de modo que la disciplina eclesiástica fuese cada vez más coherente con la verdad de la fe profesada”.

”Todo ello se ha hecho siempre teniendo como guía la ley suprema de la salvación de las almas… Consciente de ello he decidido emprender la reforma de los procesos de nulidad del matrimonio y con ese fin he constituido un grupo de personas eminentes por doctrina jurídica, prudencia pastoral y experiencia forense que, bajo la guía del Excmo. Decano de la Rota Romana esbozasen un proyecto de reforma, sin perjuicio del principio de la indisolubilidad del vínculo matrimonial…. Este grupo ha puesto a punto un esquema de reforma que tras meditada consideración y con el auxilio de otros expertos ha conformado este Motu Proprio”.

”Por lo tanto es la preocupación por la salvación de las almas que, hoy como ayer, sigue siendo el fin supremo de las instituciones, de las leyes y del derecho lo que impulsa al Obispo de Roma a ofrecer a los obispos este documento de reforma ya que ellos comparten con el la tarea de la Iglesia, de tutelar en la unidad en la fe y en la disciplina sobre el matrimonio, gozne y origen de la familia cristiana. El empuje reformador está alimentado por el gran número de fieles que, no obstante deseen estar en paz con su conciencia, a menudo están separados de las estructuras jurídicas de la Iglesia a causa de la distancia física o moral; de ahí que la caridad y la misericordia exijan que la misma Iglesia como madre se acerque a los hijos que considera separados”.

”En este sentido votó la mayoría de mis hermanos en el episcopado, reunidos en el reciente Sínodo extraordinario, que solicitó procesos más rápidos y asequibles. En total sintonía con esos deseos he decidido dar con este Motu proprio disposiciones con las que se favorezca no la nulidad de los matrimonios, sino la rapidez de los procesos, junto con una adecuada sencillez con el fin de que, a raíz de la lenta definición del juicio, el corazón de los fieles que esperan la aclaración de su estado no esté largamente oprimido por las tinieblas de la duda”.

”Lo he hecho -puntualiza Francisco- siguiendo las huellas de mis predecesores, que querían que las causas de nulidad matrimonial se tratasen de forma judicial y no administrativa, no porque lo imponga la naturaleza de la materia, sino porque más bien lo exige la necesidad de defender absolutamente la verdad del sacro vínculo: y precisamente esto lo asegura la garantía del orden judicial”.

El Papa señala a continuación algunos criterios fundamentales que han guíado la reforma:

”1.- Una sola sentencia en favor de la nulidad ejecutiva porque ” resulta oportuno que no se requiera una decisión doble en materia de nulidad matrimonial para que las partes puedan contraer un nuevo matrimonio canónico, sino que sea suficiente la certeza moral del primer juez según las normas del derecho”.

2.- El juez único bajo la responsabilidad del obispo.- La constitución del juez único, de todas formas clérigo, en primera instancia, se somete a la responsabilidad del obispo que… tendrá que garantizar que no haya algún tipo de laxismo.

3.- El mismo obispo es juez.- ?El obispo en su Iglesia, de la que es cabeza y pastor es, por eso mismo, juez entre los fieles que se le han confiado. Es de esperar, por lo tanto, que tanto en las diócesis grandes como en las pequeñas el mismo obispo de una señal de la conversión de las estructuras eclesiales y no delegue completamente a los despachos de la curia la función judiciaria en materia matrimonial… Sobre todo en el proceso más breve establecido para resolver los casos de nulidad más evidentes”.

4.-El proceso más breve.- Además de agilizar el proceso matrimonial se ha diseñado una forma de proceso más breve ? además del documental actualmente vigente- que se aplicará en los casos en que la nulidad esté sostenida por argumentos particularmente evidentes. No me ha pasado desapercibido -observa el Santo Padre- que un juicio abreviado pueda poner en peligro el principio de indisolubilidad del matrimonio; precisamente por eso he querido que en dicho proceso el juez sea el obispo mismo que, debido a su oficio pastoral es con Pedro el mayor garante de la unidad católica en la fe y en la disciplina”.

5.- El recurso a la Sede Metropolitana.- Conviene que se restablezca el recurso a la Sede del Metropolitano ya que ese oficio de cabeza de la provincia eclesiástica, estable a lo largo de los siglos, es un signo característico de la sinodalidad de la Iglesia.

6.-La tarea que corresponde a las Conferencias Episcopales.- Las Conferencias Episcopales que deben sentirse empujadas sobre todo por el ansia apostólica de llegar a los fieles dispersos, tienen que sentir fuertemente el deber de compartir la mencionada conversión y han de respetar absolutamente el derecho de los obispos a organizar la potestad judicial en su propia Iglesia particular… Junto con la cercanía del juez, en la medida de lo posible, las Conferencias Episcopales, deben dar una retribución justa y digna a los operadores de los tribunales, que se asegure la gratuidad de los procesos, porque la Iglesia, mostrándose a los fieles como madre generosa, en una materia tan estrechamente ligada a la salvación de las almas, manifieste el amor gratuito de Cristo que nos ha salvado a todos.

7.-El recurso a la Sede Apostólica.- Es conveniente, de todas formas, que se mantenga el recurso al Tribunal ordinario de la Sede Apostólica, es decir a la Rota Romana, respetando un principio jurídico antiquísimo, para que se refuerce el vínculo entre la Sede de Pedro y las Iglesias particulares, vigilando sin embargo, en la disciplina de dicho recurso, para contener cualquier abuso de derecho para que no se perjudique la salvación de las almas.

La ley propia de la Rota Romana se adecuará lo antes posible a las reglas del proceso reformado, en los límites de lo necesario.”

En el punto octavo el Papa recuerda que, dado el peculiar ordenamiento eclesial y disciplinario de las Iglesias Orientales, ha emanado separadamente las normas para reformar la disciplina de los procesos matrimoniales en el Código de los Cánones de las Iglesias Orientales.

Por último decreta e instituye que el Libro VII del Código de Derecho Canónico, (parte III, título I, capítulo I sobre las causas para la declaración de nulidad del matrimonio can.1671-1691) , se sustituya integralmente con las nuevas normas a partir del 8 de diciembre de 2015.

En el Motu Proprio ”Mitis et misercors Iesus”, destinado a las Iglesias Orientales, el Papa Francisco recuerda que su venerado predecesor, san Juan Pablo II, al promulgar el Código de Cánones de las Iglesias Orientales afirmaba: ”Desde el principio de la codificación canónica de las iglesias orientales, la misma voluntad de los pontífices romanos de promulgar dos códigos, uno para la iglesia latina y otro para las iglesias orientales católicas, demuestra claramente que querían conservar cuanto ha sucedido por providencia divina en la iglesia, es decir, que ella, reunida por un único Espíritu, debe respirar como con los dos pulmones de Oriente y Occidnete y arder en la caridad de Cristo, como con un solo corazón compuesto por dos ventrículos”.

”Yo también, siguiendo la misma huella, y teniendo en cuenta el peculiar ordenamiento eclesial y disciplinario de las Iglesias orientales he decidido emanar con un motu proprio distinto las normas para reformar la disciplina de los procesos matrimoniales en en Código de Cánones de las Iglesias Orientales”.

A continuación, el Santo Padre señala la importancia del ministerio del obispo que según las enseñanzas de los Padres orientales es ”juez y médico porque el hombre, caído y herido, a causa del pecado original y de sus pecados personales, convertido en un enfermo, con las medicinas de la penitencia consigue de Dios la curación y el perdón y se reconcilia con la Iglesia. Efectivamente, el obispo, constituido por el Espíritu Santo como figura de Cristo y en lugar de Cristo es ante todo ministro de la divina misericordia”.

El Obispo de Roma destaca que el recurso a la Sede Metropolitana es ”un signo característico de la forma primigenia de la sinodalidad en las Iglesias orientales que debe ser sostenido y alentado” y destina a los Sínodos de las Iglesias orientales las recomendaciones que en el Motu Proprio ”Mitis Iudex Dominus Iesus” dedica a las Conferencias Episcopales.

Finalmente decreta y establece que en el Título XXVI del Código de Canones de las Iglesias Orientales,Cap 1, art.1. Las causas para la declaración de la nulidad matrimonial (can. 1357-1377) se sustituya integralmente con las nuevas normas a partir del 8 de diciembre de 2015.

(VIS)