Categoría: New Age

«¿Católico y practicante de New Age?: una mezcla imposible»: el padre Gonzalo Len explica por qué

16054_gonzalo_len_aporta_todas_las_claves_de_la_incompatibilidad_entre_ser_catolico_y_profesar_toda_una_serie_de_creencias_pseudoespirituales_(Gilberto Pérez/ReL) Flores de Bach, yoga, chakras, tarot, esoterismo, reencarnación, reiki, channelling. Todos ellos son ingredientes de un pastel mucho más venenoso de lo que se cree: la New Age.“Es un fenómeno que se presenta como la alternativa global para los problemas y desafíos de nuestro tiempo”, explica el padre Gonzalo Len en su libro recientemente publicado por la editorial Stella Maris,New Age: el desafío, con la dificultad de ser “complejo y escurridizo”. Sin embargo, como dicemonseñor Berzosa, obispo de Ciudad Rodrigo, en el prólogo de la obra, “estamos rodeados, en lo cotidiano, del espíritu de la New Age”.

Son numerosas las manifestaciones en las que se presenta, e incluso muchos cristianos se han dejado impregnar de su espíritu, sin ser plenamente conscientes de que el fondo de esas prácticas y creencias, se alejan totalmente de las enseñanzas del evangelio.

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«No existe el yoga cristiano; sus posturas son de divinidades hindúes y pueden infestarnos»

Padre Ghislain Roy
Padre Ghislain Roy

Magdalena Ríos y Francisca Montalva / PortaLuz

Que sacerdotes y laicos se abran al Espíritu Santo para acoger y vivir sus dones y carismas, que traen sanación y liberación, es una prioridad del sacerdote Ghislain Roy. La influencia del demonio en nuestro mundo desde la Nueva Era, los ídolos, determinada música y mucho de lo que vemos son parte de los temas que aborda en esta entrevista.

Este sacerdote canadiense que predica retiros de liberación a laicos y sacerdotes por el mundo, discípulo del también sacerdote Emiliano Tardiff, es directo y desafiante en el diálogo. Su mensaje es claro. Este hombre de Dios advierte que… quien no está con Cristo, desparrama y así, por ignorancia o en conciencia, colabora con el demonio.

Padre Ghislain, usted conoció mucho al sacerdote Emiliano Tardiff, ¿Cómo es que usted empezó a ejercer el ministerio de sanación y liberación luego de conocerlo?
– El padre Emiliano Tardiff fue sanado de una tuberculosis y después de esta experiencia, él se abre a la Renovación Carismática. Estuve con este sacerdote en varios de sus retiros y asistí a su funeral en República Dominicana. Fueron momentos fuertes e importantes porque ver a alguien que ejerce los dones y carismas nos hace querer tenerlos. En su funeral, en fe, simplemente le dije: “Padre Emiliano, si tiene algún don que me quiere dejar, lo acojo”. Así fue como poco a poco, empecé a ejercer este ministerio de sanación y liberación. Ya lo hacía antes, pero comencé poco a poco. El carisma se desarrolla cuando se le ejerce. Luego empecé a ir a España, Italia, Costa Rica y ahora a Chile a predicar retiros.

– ¿Por qué no hay más padres Tardiff hoy en día?
– Porque no hay bastantes sacerdotes que deseen tener esos carismas. Se piensa que están reservados para los carismáticos, sin embargo todo presbítero puede serlo. El Señor quiere regalar los carismas a sus sacerdotes para las necesidades de la Iglesia como en los retiros que estamos haciendo para ellos en Chile. La forma en que se organizan, permiten que los sacerdotes oren unos por los otros. Es al practicar, que uno desarrolla ese gusto. En el momento de la adoración al Santísimo, todos los religiosos fueron visitados por el Señor en sus necesidades de sanación física. Cuando se le toca el corazón a un sacerdote, éste se da cuenta de que Jesús puede ir a tocar a otras personas, entonces empieza a pedir al Señor los carismas, a ejercerlos e imponer manos. Muchos presbíteros vinieron para que les impusieran las manos y pidieron el carisma de liberación. El deseo de tener esos carismas viene cuando se ve a otros sacerdotes ejercerlos.

– ¿No es entonces por falta de fe?
– Tiene que estar el deseo del carisma, de imponer manos. Hace veintiocho años que soy sacerdote y desde entonces que voy a encuentros entre presbíteros. Siempre nos preguntamos qué debemos hacer para evangelizar y les digo que necesitamos empezar a realizar lo que hace Jesús. En el Evangelio de San Marcos 16, 16-18 el Señor dice que a quienes hayan creído en su nombre, entre otros, los acompañarán estos signos:expulsarán espíritus malignos y sanarán a los enfermos. Si empiezas a hacer lo que hace Jesús, ya no tendrás que preguntarte cómo evangelizar; la gente vendrá en abundancia y ni siquiera tendrás que ir hacia las personas, serán éstas las que vendrán buscando sanación. Porque cuando la Iglesia ya no ofrece la sanación, la gente se va hacia la Nueva Era buscando sanarse.

– Por el bautismo somos sacerdotes profetas y reyes, ¿Estamos todos llamados a obrar esos prodigios que dice el Señor en San Marcos? Porque Jesús dice que a quienes creen los acompañarán esos signos…
– Sí, no está reservado sólo a los sacerdotes porque el Señor añade que quienes hayan creído los acompañarán esos signos. Sin embargo, los sacerdotes están llamados en primer lugar, para dar ese ejemplo.

– Padre Ghislain, vivimos en un mundo donde hay mucha confusión. ¿Cómo discernir lo malo que a veces se presenta como bueno? ¿Cómo prevenir para no abrir las puertas al demonio?
– Lo primero es la oración, luego informarse sobre todo los temas de ocultismo en el mundo: yoga, reiki, prácticas orientales, etc. Cuando oramos debemos estar a la escucha del Espíritu Santo en nuestro corazón. Cuando algo no es de Dios, nos atormenta por dentro y si nos da cierta paz, no es duradera. El discernimiento viene de la Palabra de Dios, de la oración y de un buen director espiritual que esté capacitado, porque también hay sacerdotes que están en la confusión: practican yoga, usan piedras energéticas o Flores de Bach, e incluso algunos creen en la reencarnación.

– ¿Por qué el demonio está presente en las prácticas de la Nueva Era? ¿Y cuáles son más peligrosas que otras?
– A menudo las prácticas orientales se vuelven hacia divinidades e ídolos. Cada vez hay más personas que invaden sus casas con budas, máscaras africanas, ídolos, divinidades hindúes. En el 2006 fui a la India con un grupo católico, después de quince días me sentía tan oprimido que -aunque el viaje era por 3 semanas- me volví antes. Todas estas prácticas se vuelven hacia divinidades, como en el caso del yoga. No existe el yoga cristiano, como un modo de relajarse sólo físicamente. Las posturas del yoga, son de divinidades hindúes y… abren la posibilidad de infestarnos con lo oculto.

Como decía el padre José María Verlinde que estuvo veinte años en la India, si dices a un hindú que haces Yoga para relajarte -sin incluir la religión-, él se va a mofar de ti porque sabe que en la práctica del Yoga, a través de las posturas adoptadas, está la práctica de la religión. Se necesita discernimiento.

Por ejemplo, en la acupuntura no se trata sólo de recibir unas agujas, hay que ver quién te las pone. ¿Esa persona hace prácticas ocultas? Si ve los médiums y después practica la acupuntura, transmite lo oculto a través de los dedos. Lo mismo sucede con el reiki, una práctica oriental donde se trata de utilizar la energía cósmica. Algunos se vuelven médiums del reiki y manipulan la energía como forma de sanación; pero detrás de esa energía se esconde nuevamente lo oculto, porque de la manera en que se practica el reiki, se abren las puertas al demonio. En un congreso de exorcistas, realizado en Roma el año antepasado, dos personas dieron testimonio que habían sido liberadas del demonio del reiki.

– ¿Qué son los chacras?
– Los adeptos plantean que son siete puntos de energía en el cuerpo. Lo importante es no hacer prácticas orientales porque muchas se vuelcan a ídolos y divinidades. Un médico español que había estado en los templos hindúes se dejó marcar con signos por sacerdotes hindúes. En uno de mis retiros tuvo una manifestación y aunque ha tenido varios exorcismos, aún está poseído por el diablo. No sólo nos volvemos entonces hacia una estatua de piedra; detrás de esos ídolos y divinidades se esconden los demonios. Lo mismo sucede con la Tabla Ouija que es el nombre de un demonio al que se invoca; sin embargo la gente generalmente no lo sabe. Un sacerdote tuvo que ir a bendecir una casa donde se jugaba con la Tabla Ouija, ya que ahí había todo tipo de manifestaciones diabólicas.
– ¿Qué diría a una persona que tiene un buda en su casa sólo como decoración?
– Que lo saque rápidamente de su casa. ¡Cómo podemos ser cristianos y acoger ídolos en nuestras casas! Nuestra fe está en Cristo Jesús. Aunque veamos al buda como una simple decoración, en cuanto tenemos en nuestra posesión uno de esos objetos, de alguna manera estamos diciendo que creemos en ellos. Detrás de cada ídolo se esconde un demonio, si acoges a un buda puede ser que ese objeto esté infestado. Se pierde la paz del hogar, se duerme mal, las parejas se pelean o los niños ya no se sienten cómodos en casa porque la llenamos con ídolos y divinidades.

– ¿Qué pasa con objetos antiguos o que son de origen animista? 
– Hay que coger esos objetos, meterlos dentro de una bolsa de plástico, sacarlos de la casa y observar luego cómo es el clima dentro de la casa. Cuando estuve en Montreal a principios del año antepasado, fui a ver a un matrimonio que hacía reiki, tenía libros sobre éste, máscaras africanas, etc. Cogimos todos los objetos dudosos que había, los pusimos en una bolsa y los sacamos de la casa. La pareja, que venía conmigo, comentó acerca de la diferencia de clima que había en la casa, se sentía más paz. No debemos dejar entrar en nuestras casas cualquier cosa. En la Palabra de Dios, cuando san Pablo evangeliza, invita a las personas a echar fuera los ídolos y todo lo que pertenece a éstos, para que acojamos sólo a Jesús. En la Escritura dice que el Creador es un Dios celoso y si decimos que pertenecemos a Jesús, debemos mantener nuestra casa limpia de idolatría y divinidades.

– ¿Qué influencia puede tener el demonio en la música?
– En los años 80 muchos grupos de música como Kiss, Rolling Stones, Led Zeppelín, etc. se consagraron al diablo. Kiss significa king in service satan, rey al servicio de Satanás. En aquel momento se hablaba de la música subliminal: al poner los discos duros al revés, se oía “amo a Satanás, me entrego a Satanás”, etc. Eso ya no existe hoy, ahora en la música explícitamente te llaman a la violencia, a volverte hacia el demonio, a rebelarte contra los padres y también a suicidarse.

Otro ejemplo es Lady Gaga, ella consiguió el poder y la fama en muy poco tiempo, ¿Cómo lo consiguió de esta manera? Podemos pensar que ella se abrió a lo oculto. Hizo una canción que se llama Judas y en ésta es al demonio Judas al que se invoca. La letra de la canción dice que si tuviese al apóstol Judas delante de ella, le lavaría los pies y se los secaría con el cabello. Una de mis sobrinas escuchaba esta canción y se convirtió en una obsesión: repetía Judas, Judas, Judas; no era capaz de liberarse de esta invocación. Fue necesario orar especialmente para que el Señor la liberara de esta obsesión. Esto nos hace ver que hay mucha música que está infestada de forma diabólica: los jóvenes cambian de comportamiento, se rebelan contra los padres, contra la fe y contra todos los valores.

En uno de sus mensajes la Virgen dice que en general, los jóvenes están muy infestados a causa de la música satánica que oyen, porque muchos de los grupos se han vendido al diablo por la gloria en este mundo.

– ¿Qué sucede con lo que vemos: televisión, películas, pornografía, etcétera?
– A través de las películas de horror y de magia, de los programas de televisión de espiritismo y astrología, los demonios entran por los ojos de quienes los ven para atarles interiormente. En la pornografía sucede exactamente lo mismo: entran los demonios de impureza y atan por dentro a la persona que después no se puede liberar de la pornografía. Tenemos que cuidar nuestros ojos, estando vigilantes de lo que vemos.

– ¿Y las películas de Harry Potter?
– Me obligué a ver las películas de Harry Potter para entrar en un discernimiento, porque son los niños quienes las ven. Harry Potter usa la magia blanca para hacer el bien, lo que no puede ser. No podemos usar al diablo que está en la base de las prácticas ocultas para hacer el bien.

En Canadá hemos quitado la religión de los colegios y ahora se ofrecen cursos de magia como los de Harry Potter. Estas películas han desarrollado el querer practicar magia. En una de mis parroquias, después de ver una de esas películas, algunos jóvenes se fueron a un cementerio para tratar de buscar el cráneo de una persona: habían oído que reducirlo a polvo y mezclarlo con algo les podía dar un cierto poder. Estas películas tuvieron como meta potenciar el ocultismo para que los jóvenes quisieran practicar la magia. El Catecismo de la Iglesia Católica dice que ninguna magia es buena: la negra y la blanca son igual de malas.

Si la gente ora, tiene amor a Jesús y busca el bien, el Espíritu Santo la inspira para alejarse de todo lo oculto. Las personas (vinculadas a lo oculto) quedan atormentadas, tienen angustia y se les quita la paz. Si aprendiesen a estar a la escucha del Espíritu Santo rechazarían esas cosas, pero muy a menudo lo que hacen es razonar: “debo de estar cansado, hoy no me siento bien”.

Hoy la gente se echa en las manos de cualquiera sin preguntarse jamás quién es esta persona, qué es lo que hace, cómo vive. Después por esta falta de prudencia, no es de extrañar que haya mucha gente infestada.

– ¿De qué manera actúa el demonio en una persona?
– Actúa de 4 formas principalmente:

1.Posesión diabólica, donde la persona está poseída por el enemigo. ¿Por qué está así? Puede ser por: maleficio; o sus padres la consagraron a Satanás cuando nació; se entregó a él; o tuvo practicas ocultas no confesadas, que dejaron puertas abiertas al demonio

2.Vejación diabólica: Si la persona se enferma sin razón, de una manera misteriosa y sin explicación de la medicina, puede ser una señal de vejación; también cuando se tienen accidentes repetidos o cuando a nivel económico hay cosas que te impiden continuamente salir adelante. Se toma en cuenta la posibilidad de la vejación cuando son situaciones que se repiten. En las Sagradas Escrituras, Job tuvo una vejación diabólica que le tocó su persona, familia y bienes.

3.Obsesión diabólica: La persona puede estar obsesa con cosas impuras, con pensamientos negativos o de blasfemia de los que no se puede liberar. Aquí el demonio actúa sobre el pensamiento porque la persona ha abierto puertas.

4.Infestación: En las casas y otros lugares hay ruidos, manifestaciones extrañas o no hay paz.

– ¿Qué diría a las personas que no creen en la existencia del demonio?
– Quienes tienen dificultad para creer en el demonio, también la tienen para creer en Dios.Si tu fe es verdadera te lleva a creer lo que hay en el Evangelio, Jesús vino para salvarnos del demonio. En el momento del bautismo y de la confirmación renunciamos a Satanás, que es el autor del pecado y del mal. Si no se cree en la existencia de éste, ¿para qué ha venido Jesús a salvarnos?

-¿Cómo podemos los cristianos mantener las puertas cerradas? 
– Con la oración, el rosario, la eucaristía, la adoración eucarística, el sacramento del perdón regular y también con el ayuno porque hay demonios que sólo se expulsan con el ayuno.

– ¿Qué diría a quien sin saberlo ya abrió las puertas al enemigo y se infestó?
– Que además de las recomendaciones anteriores, utilice los sacramentales: sal, agua y aceite exorcizado; que lleve el rosario, porque lo dice la Virgen, y la medalla de san Benito exorcizada. A veces también es aconsejable beber agua exorcizada. Con estos medios,cuando se está en un caminar verdadero de fe, en general la persona se libera. También podría ser necesario que pida un ministerio de liberación hecho por un sacerdote, pero no todos los sacerdotes lo hacen porque hay algunos que tampoco creen en la existencia del demonio.

– ¿Padre Ghislain cree que hoy existe más presencia del demonio e infestación que hace 50 años? 
– Voy a diferentes países y me doy cuenta de que cada vez más, el mundo está infestado, a causa de la disminución de la fe que es global. Estamos en la apostasía, no hay que olvidar esto. Cada vez los países y los gobiernos rechazarán más a Dios y todos los símbolos religiosos. Jesús se queda sólo donde es acogido y cuando la gente lo rechaza, él se retira. ¿Y cuándo Jesús se retira, quién toma su lugar?

– ¿Cómo no caer en un estado de pánico que ve al demonio en todas partes?
– Desde hace años que no se hablaba del demonio y ahora de pronto, empezamos a oír acerca de él y aunque sea un poco, parece que ya es demasiado. El Papa Pablo VI dijo en noviembre del 1977, que el primer combate de la Iglesia es aprender a defenderse del demonio. La formación que recibimos en teología en los seminarios tiene una laguna; los jóvenes sacerdotes no están formados para este combate: tienen miedo, no saben cómo reaccionar o también niegan la existencia del demonio que es dogma de fe.

– ¿Algo más que le gustaría agregar?
– A pesar de todo lo que podamos ver, es Jesús quien tiene la última palabra porque ya ha vencido. No hay motivo para temer porque el espíritu que tenemos no es de miedo. Satanás quiere mantenernos en el miedo y cuando ya nos ha atado a través de éste, puede estar tranquilo porque ya no somos peligrosos para él.

En los retiros hablo acerca de lo oculto, pero al mismo tiempo hablo mucho de la adoración a Dios, de la sanación interior, de las heridas desde el seno materno hasta hoy.En Quebec, hay casas de sanación interior llamadas Cristoterapia o Agapeterapia -con experiencias que duran cinco días- y están siempre llenas. Ahí la gente es sanada y liberada por el Señor.

Extraído de: http://religionenlibertad.com/articulo.asp?idarticulo=33818

Mezzetti, contra el reiki: «Satanás tiene interés en hacer curaciones», y también visiones falsas

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(P.J.G./ReL) El profesor Tarcisio Mezzetti, padre de familia, ya abuelo, es un químico prestigioso por sus trabajos en Italia y Estados Unidos. Fue profesor de Química y Toxicología en la Universidad de Perugia. En 1976 experimentó una profunda conversión a la fe cristiana con una especial sensibilidad y capacidad de discernimiento en lo que se refiere a las espiritualidades oscuras y el trato con lo demoníaco. Sobre estos temas ocultos es popular su libro “Como un león rugiente” (Ediciones Elledici). Sigue leyendo “Mezzetti, contra el reiki: «Satanás tiene interés en hacer curaciones», y también visiones falsas”

¿Por qué los católicos no deben creer en los horóscopos?

horoscoposEs muy preocupante la extensión que este fenómeno ha alcanzado actualmente. En casi todas las revistas, diarios, programas de televisión y radio y hasta la Internet donde no se incluya columnas dedicadas al horóscopo; en algunos países hay canales de televisión dedicados exclusivamente a temas astrológicos y esotéricos con programas al respecto, y lo mismo se diga de la radio y de las consultas telefónicas.

La literatura sobre el tema es muy abultada. Es más, hoy en día los horoscoperos se presentan como “profesores”, “licenciados en ciencias ocultas”, “especialistas en ciencias parasicológicas”. La experiencia nos muestra que gran parte de nuestros contemporáneos si no consultan sus respectivos horóscopos convencidos de su exactitud, lo hacen al menos concediéndoles el privilegio de la duda: “no es que yo crea en el horóscopo, pero algo de verdad debe tener”.

Al menos muchos, guiados por cierto fatalismo supersticioso, piensan que permanecer totalmente incrédulos ante las predicciones horocopales puede traerles mala suerte. Y de hecho un dejo de consuelo les queda cuando leen allí pronosticado: se está por iniciar para usted una nueva etapa; pronto hallará anheladas respuestas; diez puntos en salud; los rosados influjos del amor no han logrado atemperar su fuego combativo; como todo felino tiene siete vidas y luchará valerosamente; aproveche el momento, sobre todo el financiero; la relación con los socios y con la pareja es muy buena; etc.

Los hombres, para vivir, necesitan la esperanza, y cuando pierden la que nace de la fe verdadera, están dispuestos a creerle al primero que les prometa un venturoso porvenir: Mundus vult decipi, el mundo quiere ser engañado, dice un antiguo proverbio.

¿Qué podemos decir de esto? El horóscopo es un desprendimiento de la antigua astrología, no de la astrología natural, que es madre de la actual astronomía, sino de la astrología judiciaria, que se empeñaba en descubrir la influencia de los astros sobre el destino de los hombres y de las cosas. En este sentido, hay que colocarlo dentro del fenómeno más amplio de las “artes adivinatorias”, puesto que, como su nombre mismo lo indica (oros-scopeo, examinar las horas), el horóscopo designaba originariamente la observación que los astrólogos hacían del estado del cielo en el momento del nacimiento de un hombre pretendiendo con ello adivinar los sucesos futuros de su vida. Para mayor exactitud, el horóscopo designa el mapa con la posición de los planetas en un instante dado por su relación con el Sol y la Tierra. Por derivación se llama también horóscopo a las predicciones que pretenden sacarse de tal observación.

La astrología judiciaria se divide, a su vez, en varias clases. Tenemos así la astrología mundial, que intenta fijar la evolución de la historia y de la política; la astrología genetlíaca o individual que, levantando el horóscopo del momento del nacimiento, pretende precedir los eventos futuros del sujeto implicado; la astrología horaria, destinada a contestar preguntas concretas, para lo cual se estudia el horóscopo del momento en que se formula la pregunta al astrólogo.

En todos los tiempos, el hombre ha sentido el interés por conocer el porvenir, y en los tiempos de decadencia religiosa, tal interés se ha transformado en obsesión. El hombre moderno se parece mucho al “supersticioso” que describe Teofrasto en sus Caracteres, corriendo febrilmente de un augur a un adivino, y de éste a un intérprete de sueños.

El recurso de los hombres a la astrología tiene una larga historia, desde su origen babilónico; tuvo influencia en algunos filósofos de Grecia (presocráticos, epicúreos y estoicos), y sobre todo en el mundo islámico (donde adquirió un desenvolvimiento singular); en el mundo cristiano estas creencias se desarrollaron poco mientras la fe era más profunda y arraigada (aunque no faltaron monarcas que tenían astrólogos en su corte), pero ya en el siglo XVI no había soberano que no consultara a su astrólogo particular, y sobre todo ganó terreno con el positivismo y el racionalismo del siglo XIX. Incluso, durante la segunda guerra mundial, después que el suizo Krafft predijo el atentado que Hitler sufrió en Munich el 8 de noviembre de 1939, la guerra psicológica añadió un departamento más, el astrológico.

Es verdad, y nadie podrá negarlo, que los astros ejercen algún tipo de influencia sobre las realidades del mundo, incluido el hombre: ¿quién no nota los efectos que producen los cambios de estaciones y condiciones meteorológicas, no sólo sobre las realidades materiales (como las mareas) sino sobre el humor, los estados anímicos y la misma salud humana?

Por eso, Santo Tomás admite cierto influjo de los astros sobre la parte corpórea del hombre (en cuanto todo el universo se influye mutuamente), y, consecuente e indirectamente, sobre sus sentidos corporales (imaginación, memoria, instintos). Pero de ningún modo pueden servir para predecir los actos futuros libres de los hombres, puesto que sólo puede predecirse el futuro a partir de un hecho concreto, siempre y cuando el evento futuro se encuentre en este hecho o realidad presente como el efecto en su causa; y los hechos futuros de los hombres no son efecto de los movimientos o posiciones astrales.

A lo sumo, como indica agudamente el mismo Santo Tomás, podría conjeturarse aquello que con mayor probabilidad harán algunos hombres basándonos en la experiencia que nos dice que la mayoría de los mortales se deja llevar de sus estados anímicos y de sus disposiciones corporales; en tal sentido, si conociéramos la influencia que algún astro o estación climática ejercerá sobre los cuerpos en tal fecha, podríamos también conjeturar cómo obrarían aquellos que se dejen llevar por tales estados.

Afirmar otro tipo de influencia y, peor aún, pretender determinar los hechos futuros a partir de los astros, plantea necesariamente la negación de la libertad humana, de la Providencia divina, y afirma, por el contrario, el fatalismo y el predestinacionismo absoluto. Por ello, la astrología puede constituir herejía (si presupone la negación de la libertad y la Providencia), superstición e idolatría (si conlleva la adoración de los astros), o simplemente vana observancia, es decir, el recurso a medios desproporcionados para obtener un efecto en sí mismo natural (como en el caso de las consultas a los modernos horóscopos).

En cuanto a los horoscoperos, adivinos y astrólogos (licenciados o no en ciencias ocultas y parapsicológicas), hay que decir que la gran mayoría son vividores que se aprovechan de la credulidad de mucha gente (¿No dice el libro del Eclesiástico 1,15: el número de los necios es infinito?). Otros, forman parte convencida de la moderna seducción por el ocultismo, de la fascinación por lo misterioso y de la búsqueda de lo asombroso como alternativa a su fe superficial o vacía.

Algunos, por último, practican la astrología como parte del culto a los demonios, y es por la intervención de éstos últimos que algunos “astrólogos” son capaces a veces de “precedir” algunos hechos futuros, por cuanto los demonios a quienes recurren, siendo ángeles caídos, conocen mejor que los hombres la relación entre las causas y los efectos naturales, así como tienen una gran experiencia del obrar humano, con sus debilidades y miserias. Pero todas sus “predicciones” sobre los actos futuros libres de los hombres no son más que conjeturas.

La Iglesia ha hablado sobre este tema desde lo antiguo condenando la creencia en la astrología; en el Concilio de Toledo del año 400, o el Concilio de Braga del 561, por citar algunos ejemplos. El juicio del Magisterio de la Iglesia puede resumirse en lo que dice el Catecismo de la Iglesia: “Todas las formas de adivinación deben rechazarse: el recurso a Satán o a los demonios, la evocación de los muertos, y otras prácticas que equivocadamente se supone ‘desvelan’ el porvenir. La consulta de horóscopos, la astrología, la quiromancia, la interpretación de presagios y de suertes, los fenómenos de visión, el recurso a ‘mediums’ encierran una voluntad de poder sobre el tiempo, la historia y, finalmente, los hombres, a la vez que un deseo de granjearse la protección de poderes ocultos. Están en contradicción con el honor y el respeto, mezclados de temor amoroso, que debemos solamente a Dios”.

Todo género de adivinación, en definitiva, nace de la falta de fe en el Dios verdadero; y es el castigo del abandono de la auténtica fe. Por eso, en uno de sus cuentos escribía Chesterton: “La gente no vacila en tragarse cualquier opinión no comprobada sobre cual­quier cosa… Y esto lleva el nombre de superstición…

Es el primer paso con que se tropieza cuando no se cree en Dios: se pierde el sentido común y se dejan de ver las cosas como son en realidad. Cualquier cosa que opine el menos autorizado afirmando que se trata de algo profundo, basta para que se propague indefinidamente como una pesadilla. Un perro resulta entonces una predicción; un gato negro un misterio, un cerdo una cábala, un insecto una insignia, resucitando con ello el politeísmo del viejo Egipto y de la antigua India… y todo ello por temor a tres palabras: SE HIZO HOMBRE”.

En conclusión, si uno recurre a las prácticas astrológicas o consulta los horóscopos, creyendo seriamente en ello, comete un pecado de superstición propiamente dicho (pudiendo, incluso, llegar a la idolatría); si lo hace sólo por curiosidad y diversión, no hace otra cosa que recurrir a un pasatiempo fútil, que va poco a poco desgastando peligrosamente su fe verdadera. Si lo hace para granjearse la “protección” de los demonios, comete un pecado de idolatría diabólica, y tal vez tenga que decir alguna vez con el poeta Goëthe: “No puedo librarme de los espíritus que invoqué”.

Extraído de: http://www.aciprensa.com

El Reiki es incompatible con la fe… y te deja vulnerable

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Sin espacio a la duda

Los católicos son invitados a tomar distancia del Reiki. Lo advierten sacerdotes, la Red Iberoamericana de Estudio de las Sectas (RIES) y autoridades de Iglesia.

La afirmación del titular se desprende de lo establecido en el Catecismo de la Iglesia y refrendado en marzo del 2009 mediante un documento específico sobre el Reiki difundido por los obispos de Estados Unidos (acceda al final), entre otros aportes que presentamos en este artículo.
La curación por el uso de “energía” tiene una antigüedad milenaria en Asia, pero el Reiki surgió a principios del siglo XIX con Mikao Usui (1865-1927), decano de una pequeña universidad en Kyoto (Japón). “Un maestro con carisma de gurú, quien tuvo visiones místicas y creó este nuevo sistema que proponiendo ser curativo, no es sólo una técnica, sino un camino espiritual”, informa en una de sus publicaciones de abril de 2009 la Red Iberoamericana de Estudio de las Sectas (RIES).

La verdad sin rodeos
RIES, señala en esa misma publicación que la cosmovisión del Reiki es incompatible con la fe cristiana no sólo porque defiende la creencia en el “dualismo cósmico” de origen Taoísta asentado en la teoría de los opuestos (Ying-Yang), sino pues “reduce a Dios a una energía que se puede canalizar si uno se concentra y aprende las técnicas para ello”.
Las afirmaciones de RIES se apoyan en los números 1507, 1508 y 1509 del Catecismo de la Iglesia Católica donde se establece que la curación -mediada por la oración y/o la acción sacramental- es posible sólo por la Gracia Divina… tal como también se desprende al leer diversos pasajes sobre esta realidad en el Evangelio.
Esta certeza de Fe deja en evidencia entonces el error fundamental en que incurren los defensores del Reiki, señalan en RIES, pues siguiendo los escritos de Usui, su creador, esta sería una técnica que canaliza la energía universal de la vida administrable al arbitrio humano y sin identificar el real origen de esa supuesta energía.

El fondo ´oscuro´ del Reiki

Pueden parecer extremas estas afirmaciones cuando incluso médicos bien formados científicamente en universidades laicas incorporan al Reiki como parte de la terapia complementaria para personas que padecen dolor y no pocos católicos se aventuran a probar.
Sin embargo para el sacerdote Salvador Hernández, valorado exorcista de la Iglesia en España, la en apariencia benéfica oferta de curación que propone el Reiki, entraña riesgos para la salud espiritual de las personas…. “Muchas ofertas de la Nueva Era, como el reiki, consisten en que alguien te impone las manos. ¿Qué garantías tienen de esa persona? Puede ser un brujo camuflado. He tratado muchos que vienen del reiki, de recibir esa imposición de manos, de abrirse a guías, a entes, ¡es como el espiritismo, es abrir una puerta a los espíritus malignos! También puede darse en pseudo-meditaciones trascendentales. La Conferencia Episcopal de EEUU ya explicó que el Reiki y otras técnicas de Nueva Era no son eficaces según comunidad científica, no tienen rigor… Pertenecen al mundo de la superstición. Pero yo he visto varios casos de demonios introducidos por reiki o por invocaciones.” (Extracto entrevista publicada por Forum Libertas el 8 de mayo de 2012)
Más recientemente la postura de la Iglesia sobre el Reiki fue abiertamente zanjada en una dolorosa situación, cuando el 11 de mayo de 2011 la Congregación para la Doctrina de la Fe ordenó que se emitiese un decreto penal contra el hoy ex-sacerdote Gumersindo Meiriño, por difundir su denominada  terapia ‘Reiki crístico’.

 Fuentes para consulta:
“Directrices para evaluar el reiki como terapia alternativa/ Comité Doctrinal de la Conferencia Estadounidense de Obispos Católicos”

Pulse aquí para ver el documento original en inglés.

Pulse aquí para ver traducción al español del documento (publicado en RIES).

Referencias N°s 1507 a 1509 del Catecismo de la Iglesia Católica. Pulse aquí para leer.

Extraido de portaluz

Profesora de reiki durante años, una imagen de la Virgen la transformó…ahora es laica consagrada

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Moira Noonan aún recuerda los deseos de su madre, quien anhelaba que se educaran en colegios católicos, “porque las monjas podían formarnos mejor de lo que ella podía hacerlo”.

No obstante, la joven Moira y sus hermanos peregrinaron de colegio en colegio, y pocos lazos pudieron crear con sus compañeros.

Su itinerario les llevó por centros de Detroit, Nueva Jersey, Filadelfia, hasta llegar al internado laico MacDuffie de Massachusetts, lugar donde finalmente Moira ingresaría, peromuy apartada de su fe católica.
La “fascinación” por Raví Shankar
 La curiosidad fue más –comenta- y paulatinamente comenzó a transitar por el “peligroso y embaucador” camino de la Nueva Era. “Una de mis profesoras, me atrajo a su círculo de amigos, al igual que a muchas de las niñas de la escuela, tanto durante como después del horario escolar. Ella había estudiado en la India y tenía un fuerte apego a diversos credos hinduistas y estaba prometida con un Hindú, académico de la Universidad de Priceton.
El llevaba traje tradicional y turbante –recuerda Moira-, e iba a visitarla a nuestro internado de forma regular. Acudimos con ellos a muchos conciertos, incluyendo los de Ravi Shankar y se nos hizo cada día más fascinante el misterio de la cultura y creencias de la India”.
La incesante búsqueda de la “iluminación”
 En 1970 tras ingresar en la universidad ya estaba convencida de que su objetivo vital era “llegar a la iluminación”. Una sed inagotable por empaparse del “misticismo” de la India la poseía más y más. Incluso unos meses después, estando en un obligado viaje de estudios por Francia y Turquía, tuvo el impulso de renunciar a todo y tomar un tren a la India… “pero el Señor tenía otros planes para mi vida –reflexiona- y utilizó a mi abuela para cambiar esa decisión. Ella me convenció de volver a casa y terminar la escuela graduándome en 1974 en la Universidad de Washington”.
Pero el dilema continuaba y, obsesionada –señala-, todo le hablaba, hasta los Beatles, de trascendencia e iluminación. “La semilla de este nuevo sistema de creencias que había recibido durante la escuela secundaria estaba lo suficientemente desarrollada como para lavarme el cerebro y hacerme creer que necesitaba un Gurú para encontrar la iluminación”. Si con ello no bastara, a los 28 años, participó en un movimiento feminista de la naciente ideología de género, llevando por calles y plazas sus consignas.
Creía curar con meditación e hipnosis
Cuando cumplió los 30 años, Moira comenzó a desempeñarse como editora de una revista especializada en Hawaii y yendo camino al trabajo sufrió un violento accidente de tráfico. “Quedé con una discapacidad grave, ya no podía trabajar, ni conducir, y sufría dolores constantes”. Esta sería, después de la mediación de su abuela, la segunda advertencia, pero ella necesitaría más.
Agobiada por el dolor buscó alivio lejos de médicos y tratamientos ortodoxos recurriendo a la errática propuesta del “sistema autógeno”, que mezcla meditación, hipnosis y sugestión. Se empecinó tanto en validar los resultados de su “terapia” que posteriormente formó parte de la secta Iglesia de Ciencias Religiosas, más conocida como Ciencia de la Mente, en el Condado en Encinitas, California. “Pasé cuatro años de aprendizaje con un ex católico que me hizo un lavado de cerebro en profundidad”, recuerda Moira.
Estaba convencida que su “sistema de creencias” traía sanación. “Me convertí en una maestra de Reiki y recibí el certificado de curandera. Esto me llevó al deseo de aprender más sobre el mundo psíquico. Así que fui a recibir clases de formación psíquica para obtener los falsos dones de clarividencia, y estar más conectada con los espíritus caídos”.
Pero Moira nunca advirtió que tanta “habilidad” adquirida iba a generar en ella desórdenes mentales. “Me encontré inmersa en el mundo de la hipnosis y se convirtió para mí en una reprogramación completa de mi mente y una grave pérdida de la voluntad personal”.

Una portada de revista revela lo verdadero
La conversión de Moira llega inesperada en 1990. Vivía en San Diego, California y un día cualquiera estando en un supermercado… “vi la portada de la revista Life con la foto deuna estatua de la Virgen María y al pie el título «¿Crees en los milagros?» Aquella publicación fue un impacto a mi alma, fijando mi ser en esa imagen. Compré la revista y descubrir a María me animó a mirar más profundamente en ella”.

La transformación fue inexplicable y luego llegaría a su vida una católica a dar la estocada definitiva… “Esa persona clave que el Señor puso en mi vida y que me ayudó a entregarme completamente a Cristo y a la Virgen, fue Beverly Nelson, una laica de las Misioneras de la Caridad”.

Nutrida espiritualmente por esta amistad con la misionera, todo fue regalo de la providencia… la fe, el abandono de las creencias y prácticas heréticas, para coronar con Moira consagrándose como laica en las Misioneras de la Caridad.

“Me he convertido en un miembro activo dentro de la orden. Me uní a la Iglesia Católica en la Parroquia San Francisco, California, y me he convertido en madrina de muchos de mis amigos de la New Age que decidieron convertirse en católicos. Entre ellos un ex médico, mi ex profesor, amigos personales que han estado en la Nueva Era por más de treinta años. Hoy viven la felicidad verdadera que es la fe en Cristo”.

¿Qué es la Nueva Era? (monseñor Berzosa)

¿Qué es la Nueva Era? Un gran reto actual para la Iglesia: una nueva forma de espiritualidad, de mística, de relación con lo divino. Responde a esta importante cuestión monseñor Raúl Berzosa, obispo de Ciudad Rodrigo, en el portal católico Aleteia.

+ Monseñor  Raúl Berzosa
+ Monseñor Raúl Berzosa

1. La Nueva Era es un fenómeno propio del siglo XX, la explosión de un nuevo tipo de espiritualidad.

La New Age nace como una especie de sensibilidad “epocal”, principalmente en los países y naciones de los llamados primeros mundos. Cuando se tiene el estómago lleno, hay que llenar también la cabeza y el corazón. Este nuevo fenómeno aflora como un gran pulpo, con tentáculos en todos los ámbitos culturales, pero al que es muy difícil descubrir los ojos y el cerebro.

¿Por qué se denomina al New Age también como“Era de Acuario”? – Porque nos encontraríamos casi al final de un ciclo astronómico (Piscis) e inicio de otro (Acuario). Hubo un tiempo en el que se vivió bajo el signo de Tauro, y aparecieron los imperios y religiones de Mesopotamia. Vino después Aries, y floreció la religión judía. El signo de Piscis, que comenzó su reinado el 21 de marzo del primer año de nuestra era, ha sido denominado “crístico” (IXCIS). Hacia el año 2016 el sol entrará en el signo de Acuario, y este signo traerá consigo una nueva religiosidad mundial capaz de reconciliar todas las demás religiones. Acuario va a suponer un nuevo orden mundial, una humanidad nueva , y una nueva religión. La New Agecomportará una era de amor, concordia y luz, de verdadera liberación del espíritu. Se habla del retorno de un nuevo Cristo: no el histórico Jesús de Nazaret, sino de Maitreya.

 

La New Age (la “Era Acuario”) constituye una verdadera bomba de relojería para las religiones. Porque no se trata sólo de una religión más, ni de un nuevo movimiento o una nueva secta. Es una completa “gnosis”, o visión integral de la realidad. Y, lo que es más grave, no se enfrenta con el cristianismo, ni con las religiones en general, sino que se instala en ellos; e incluso utilizando su mismo lenguaje, su misma espiritualidad y sus mismos símbolos, les da un sentido completamente diferente.

2. La Nueva Era tiene una característica fundamental: es un nuevo narcisisimo, y al mismo tiempo, una nueva concepción del universo.

La Nueva Era constituye un nuevo narcisismo donde se impone la vida privada, la utopía individualista y la revalorización de las propias experiencias personales. Este narcisismo sin embargo es compatible con la tendencia a pensar en planetario (en clave holonímica) en el sentido de que nos acercamos a pasos agigantados a una nueva sociedad, a un mundo nuevo, donde ni la política ni la religión ni las costumbres serán motivo de separación o de odio.

Junto al narcisismo y a la tendencia a pensar en planetario, asistimos a un nuevo desplazamiento de lo religioso y a un nuevo despertar religioso, algo así como una “nueva espiritualidad para una nueva era”, una especie de “retorno de lo sagrado-reprimido”.

David Spangler (1999) resumía con estos adjetivos la Nueva Era: holística (globalizadora: el todo en las partes y las partes en el todo); ecológica (La Tierra Gaia; nosotros somos como una neurona del sistema nervioso central de la Tierra); andrógina (el arco iris y el yin yang son símbolos que tienen que ver con la complementariedad de contrarios); mística (lo sagrado en todas las partes, incluida la vida cotidiana); planetaria (las personas enraizadas en su propia cultura, deben abrirse a la cultura universal buscando amor, compasión, paz, y un gobierno mundial).

3. La Nueva Era, aunque hunde sus raíces en los movimientos esotéricos del siglo XIX, es un producto cultural típico de la crisis espiritual del siglo XX.

Según otras opiniones sobre el origen y desarrollo de la New Age, ésta se remonta hasta los movimientos gnósticos de los ss. II-IV. Para otros es la convergencia de la transformación del socialismo en ecologismo; y del capitalismo individualista en narcisismo. Es algo así como la confluencia natural “postmoderna” de la caída y transformación de las dos grandes ideologías del s. XX. Hay quienes opinan que es fruto maduro de una “religiosidad postmoderna”: del geocentrismo al antropocentrismo; y de éste al cosmocentrismo.

Sobre su origen, el experto Luigi Brenzano, señala dos corrientes diferenciadas en la New Age: la europea y la norteamericana. La europea hunde sus raíces en la sociedad teosófica (1875) deHelena Petrovna Blavatsky y Henri Steel Olcott: pretenden llevar al hombre moderno, prisionero de los lazos del materialismo y de los dogmas de las iglesias tradicionales, hasta las fuentes de la antigua sabiduría, sobre todo oriental. Quiere ser una doctrina “puente” entre Oriente y Occidente, entre cristianismo y esoterismo, entre movimientos religiosos sectarios y los nuevos movimientos mágicos. En el s. XX, destacaron Paul Le Cour (1871-1954) y Alice Ann Bailey (1880-1949).

La corriente Norteamericana, por su parte, tiene como antecedente el transcendentalismo americano del S. XIX, como reacción al materialismo y utilitarismo ilustrado. El autor más conocido es Ralph Waldo Emerson. Este nuevo paradigma va tomando más forma en California en los años 50: desde grupos de Rosacruz hasta la Unity School of Christianity. Más tarde, en EE.UU., vino la revolución hippie, especialmente los grupos underground, que se convirtieron en el caldo de cultivo de la New Age en Norteamérica. El mercado New Age conjuga el bienestar y el bien parecer interno y externo, la alimentación y la estética, la ciencia y la espiritualidad, la economía y la ecología.

4. Rasgos espirituales que definen la New Age.

C. Vidal Manzanares se atreve, en una primera aproximación, y tomando como punto de referencia el cristianismo, a realizar este breve resumen: no existe lugar para un Dios Personal, creador y distinto de sus criaturas. Tampoco resulta claro el concepto de criatura, puesto que se funde en la divinidad, o se la valora sólo por sus niveles de conciencia, como si no tuviera consistencia propia.

No hay lugar para rendir cuentas ante un Dios Personal, ya que el hombre no es pecador o culpable, sino imperfecto, y esta imperfección va despareciendo en la medida que se alcanzan niveles superiores de conciencia, o mediante sucesivas reencarnaciones. Se ha escrito: “No somos pecadores por naturaleza, ni nos espera ningún castigo eterno, ni venimos a este mundo con ningún pecado, ni necesitamos a nadie que nos salve o redima, porque nunca hemos estado en venta. En realidad nuestra esencia es inmortal y tenemos por delante un futuro inimaginable”.

Los “puntos teológicos” del New Age son los siguientes:

+ Una nueva divinidad, desdoblada en dos realidades:
– Una especie de principio de totalidad frente al monoteísmo, que se define como teoría de los lazos, campos morfogenéticos, autoorganización del Universo, espiritualidad global, etc.
– Gaia (Gea) la diosa madre Tierra, entendida como ser planetario, organismo vivo, y cuyo “organo ejecutor” sería la humanidad. Todo lo que afecte a la Tierra afectará al hombre. Todo está unificado. Hay que descubrir la dimensión ecología en cada cosa y acontecimiento. Se sustituye la imagen paterna de Dios por la materna inmanente, cuya energía todo lo sustenta e invade. La piedad y religiosidad nuevas son matriarcales. Ni la fe en un Dios personal ni Jesús como Dios son ya sostenibles. Sólo a través de una sintonía e identificación mística con la naturaleza y el universo llegará el hombre a la libertad y encontrará su humilde puesto en el devenir cósmico.

+ Reencarnación positiva: El tema de la reencarnación, dentro del New Age, es algo muy popular. Tratado en forma científica y en forma novelada , es entendida como evolución optimista hacia la perfección total subjetiva y personal, según los diversos niveles de conciencia adquiridos. No es la reencarnación clásica oriental (más bien purgativa y purificativa), sino la positiva: porque en cada vida conseguimos niveles de conciencia cada vez más superiores. Unido al tema de esta reencarnación en sentido positivo, y para encontrar una base fiable y plausible, se encontraría la creencia en cuerpos energéticos, entre ellos un “cuerpo astral”, y en la importancia y sentido de los “chakras”. Otra forma de denominar los campos energéticos o el espectro energético es el“aura”, que incluso, se afirma, puede ser fotografiada.

+ Una nueva cristología: La base de la Nueva Era se centra en el nuevo regreso de Cristo. Pero de un Cristo total: capaz de unificar las fuerzas espirituales de la humanidad, resumidas en el triángulo Luz-Amor, Poder, capaz de darnos el nuevo agua de la Era de Acuario, y capaz de iniciarnos en nuevas formas de conciencia e iluminación anterior. Cristo es el paradigma de la humanidad, de la religión, y de la unión de las culturas orientales y occidentales. Es la espiritualidad del Cristo-Cósmico, del Cristo-Energía, del Espíritu Crístico-Universal, antes encarnado en grandes personalidades religiosas: Buda, Krishna, Jesús de Nazaret, Mahoma. De cualquier forma, el Cristo no es sólo uno, único, mediador y salvador. Se aplica a diversos personajes, y, finalmente, a cada uno de nosotros.

+ Una nueva teología cósmica, capaz de cubrir el vacío y sin sentido del hombre y la sociedad actuales, y abrir a una nueva liberación más integral que la meramente racionalista-ilustrada o práxica. Es una cosmología inspirada en la visión de Teilhard de Chardin, pero dando un paso más: es la evolución transformadora de la cosmogénesis a la biogénesis; y de la biogénesis a la antropogénesis. Una vez vivenciada la antropogénesis como conciencia colectiva y vivencia del amor total, se pasará a la noogénesis superior . Es decir, se pasa de lo natural inerte a lo biológico; de lo biológico a lo humano; de lo humano a la humanidad; y de la humanidad “nueva”, con conciencia ecológica y holística, o de fusión, a una conciencia superior y perfecta. Todo ello moviéndonos dentro de un inmanentismo (sólo un mundo: el nuestro) y de un panteísmo (todo es a la vez natural y divino).

+ En búsqueda del maestro interior que llevamos dentro: Una espiritualidad experimentada personalmente; no a las mediaciones institucionales (Iglesias) ni a las mediaciones sacramentales: La persona humana, según la New Age, es religiosa en el fondo de su existencia, pero no religiosa o religada a un Dios personal. Es religiosa en relación a un sentimiento y percepción originaria de la vida de la naturaleza, la percepción de sus leyes, la inmersión en la corriente “sobrenatural” de la vida misma. Es, en resumen, “místicamente ecológica”, o hace de la ecología su mística genuina. En aras de esta nueva mística debemos acabar con lo objetual, lo dogmático, y las concepciones teológicas de las grandes iglesias. La nueva teología y espiritualidad es funcional-dinámica y no objetual-institucional.

+ Un método gnóstico-esotérico, de autorrealización o del potencial humano: Cinco claves insistentes y subrayadas por la New Age: realización de uno mismo; armonía con el cosmos; responsabilidad “histórica” para con la nueva humanidad emergente; visión optimista de la realidad y del futuro; ampliación de los niveles d conciencia; primado de la experiencia personal.

Se privilegia la experiencia (no tanto creer como experimentar), la ortopraxis individualista frente a ortodoxia, la autotransformación por “puños y métodos” a la carta. Es una conciencia monista-progresiva del mundo (holismo) frente al dualismo cristiano. Y se aprecia un optimismo y una escatología benévola (todos salvados por la reencarnación) Se otorga el primado del amor como armonía-comunión, y de la felicidad en forma de bienestar personal, ya aquí y ahora.

Este movimiento del potencial humano es uno de los aspectos más valorados por los networks neperianos. El Human Potencial Movement se fija entres sus fines principales el desarrollo de las potencialidades latentes en el hombre en su más amplia disponibilidad para acoger experiencias de integración mente-cuerpo y todas las técnicas de expansión de la conciencia: “Expandid vuestra conciencia”“Realizad vuestro yo”“Pensad en positivo”“Usad vuestro potencial creativo”, son los gritos de guerra…

Algunos autores hablan de “autosalvación” en dos versiones: al no ser Cristo el Salvador, las mediaciones salvíficas son “de métodos de autodesarrollo”; y la misma escatología, en forma de reencarnación, no es más que una “autosalvación”.

En el fondo, un nuevo concepto de religión (y de mística): Las religiones como organización carecen de valor desde el punto de vista de la verdad. Sólo tienen un valor social o histórico. La fe es una confianza, un dejarnos mover por la verdad confiadamente. Ninguna importancia tiene que se acepten unas ideas o no. Unos dicen que creen en unas doctrinas, otros que no creen en ellas; sin embargo, su nivel de ser puede ser el mismo, e incluso podría vivir con más fe, la persona que no acepta las creencias, y vivir con menos fe quien las acepta.

La fe que tiene una persona no se nota porque diga ‘creo en Dios’ o ‘no creo’, se manifiesta por la confianza con la que vive, por la paz y el equilibrio interior que expresa en su estar en la vida. La presencia de Dios, lo divino, no es algo que hay que alcanzar y que es extraño a la vida diaria. Lo divino es el trasfondo que tengo que descubrir en todo mi vivir. Es lo que dará sentido a mi vida, lo que únicamente me realiza. El camino de la religión es encontrar nuestra forma adecuada aquí y ahora de volver a unirnos a la Realidad, de religarnos.

5. La Nueva Era plantea retos muy serios a la Iglesia, en esta era postmoderna.

En otro lugares, he escrito y definido otros rasgos de la religiosidad de hoy. Los recuerdo:

– Una sociedad secularizada no es necesariamente una sociedad a-religiosa…No es la pura indiferencia lo que caracteriza nuestra sociedad sino el que las creencias escapan al control de las iglesias y religiones tradicionales (Hervièu-Léger). No está en crisis lo sagrado sino la “religión de iglesias”.

– La experiencia subjetiva es la norma religiosa (G. Anleo). Lo religioso se contagia por contacto personal y por contagio comunitario (P. Belderrain).

– Lo religioso hoy no se caracteriza por la síntesis sino por la yuxtaposición de doctrinas y ritos (F. Champion).

– Del fiel practicante hemos pasado al peregrino o coleccionador de experiencias y de religiosidad“a la carta” (Hervièu-Léger).

– Más grave aún: Se habla de una espiritualidad más allá de la religión y se insiste en que lo que está en crisis en la actualidad no es lo espiritual, sino, algunas formas de lo religioso: concretamente las religiones institucionales tradicionales, que se encuentran desorientadas, han perdido el contacto con la realidad y los sectores que mueven la sociedad (jóvenes), no aciertan a comunicarse adecuadamente con sus contemporáneos, y están en una permanente quiebra de credibilidad moral (ejem. pederastia y pecados de la larga historia de la Iglesia).

– La feligresía de las religiones tradicionales se ha “autoexiliado” voluntariamente, en silencio y por la puerta de atrás, sin plantear polémica con una institución con la que no creen que sea posible dialogar. Y se han ido, en muchos casos, no por falta de espíritu, de espiritualidad, sino precisamente por lo contrario: por insatisfacción insoportable con el espíritu estrecho y muerto que se respiraba de las instituciones religiosas.

– Se subraya que, tal vez, las religiones estén muriendo por habérselas pasado su tiempo (su“kairós”) pero dejarán un gran legado para la humanidad, lo mejor de sí mismas: la espiritualidad que quisieron vehicular y que con frecuencia sofocaron.

– La espiritualidad del futuro se llamará “laica” o de “vuelta a las fuentes” y de “recolocar la espiritualidad en su lugar natural”: la profundidad existencial de la persona (su espíritu); una espiritualidad de su propio cuerpo (ser más, sentir más, gozar más, amar más, reir más, bailar más…); una espiritualidad de sentir al otro como experiencia de lo sagrado; y una espiritualidad ecológica o de nueva relación sinergética con la tierra.

Sobre los retos que esta nueva teología plantea al cristianismo señalaremos, con M. Fuss, que está en juego, al menos, las siguientes realidades: la interpretación de lo religioso en clave panenteísta, fusionando cosmos-hombre y divinidad, sin la necesidad de recurrir a un Dios Trascendente. La no necesidad de un Cristo Mediador-Salvador, sino sólo como maestro interior. La necesidad de volver a una experiencia de Dios profunda, personal y comunitaria. El diálogo entre religiones. Y, finalmente, la profundización de dogmas como el trinitario, cristológico y la pneumatología.

a) por un lado, ante la New Age nos encontraríamos en una versión modernizada del sueño neoliberal norteamericano que desembocará en el fenómeno de la globalización “económica”. Sostengo en este sentido que la New Age es como el “alma o espíritu” de la globalización económica neoliberal. Baste leer, para reafirmar esta postura, las obras de NovakBellBerger yFukuyama.

b) La New Age, teológicamente, viene hundiendo sus raíces en lo que H. De Lubac denunció como los hijos de J. Fiore: la llegada de la tercera época del Espíritu, superando al Cristo carnal, en diversas y variadas versiones. Y convirtiendo el cristianismo en algo “desencarnado” (no sacramental ni eclesial) y gnóstico.

c) Por otro lado, y al final de este recorrido afirmamos que la moda de la New Age se esfumará pero las preguntas planteadas por ella permanecerán. Preguntas que hacen referencia al sentido del hombre, de la naturaleza, y de la divinidad. Preguntas a las que el cristianismo ha sabido y sabrá responder desde el misterio profundo e integral de Jesucristo, verdadera y única fuente de agua viva. Hay que seguir apagando la sed de las generaciones “de edades medias en las que ha cuajado” (abyssus abyssum invocat); “cuando no se cree en el verdadero Dios se cree en cualquier cosa” (M. Eliade); “cuando desaparecen los dioses de los altares, se llenan de demonios” (Heidegger). La mística cristiana, incluida la de genuina tradición carmelitana, encuentra actualidad y misión relevante en esta tarea. Todo un reto lleno de esperanza