Etiqueta: Matrimonio

12 malos hábitos del matrimonio y recetas para poder sanarlos

(Javier Lozano / ReL)

El obispo de San Sebastián advierte que algunos de ellos pueden llevar a la ruptura

41556_el_obispo_de_san_sebastian_impartio_esta_conferencia_sobre_el_matrimonio_en_el_seminario_diocesano.jpg

Estos son los 12 malos hábitos y la sanación que ofrece Monseñor José Ignacio Munilla para cada uno de ellos el obispo de San Sebastián:

1. Criticar continuamente
El primer mal hábito en el matrimonio al que hace referencia monseñor Munilla es “hacer de la crítica nuestro estilo de expresión, expresar quejas en vez de tener pensamientos motivadores”. Estas personas ven siempre las cosas negativas, y “cuando uno hace eso en el matrimonio lo suele hacer en el resto de su contexto social. Las quejas son como un agujero negro donde se desintegra la energía”. Continue reading “12 malos hábitos del matrimonio y recetas para poder sanarlos”

Anuncios

«¿Estás listo para casarte?»: los obispos de Estados Unidos quieren que tengas un matrimonio feliz

41328_prepara_bien_tu_matrimonio.jpg

(Fernando de Navascués / ReL)

La Conferencia Episcopal de Estados Unidos es una de esas instituciones que cree que, si bien hay que ayudar a superar las crisis de los matrimonios que están en dificultades, no hay que descuidar una correcta y profunda preparación al matrimonio católico de todas aquellas parejas que se encaminan a él. Muestra de ello son las páginas web For your marriage y su versión en español Por tu matrimonio. Se trata de unos espacios dedicados a inspirar, ayudar y exhortar a los novios a vivir más plenamente su relación de pareja. Son webs que ofrecen ayuda práctica y asesoramiento para quienes desean tener una relación seria y comprometida de cara al matrimonio católico, aunque también están pensadas para ayudar a quienes ya están en él. Es más, incluso, tiene un espacio para madres solteras o madres solas. Continue reading “«¿Estás listo para casarte?»: los obispos de Estados Unidos quieren que tengas un matrimonio feliz”

El Matrimonio es el icono del amor de Dios por el género humano

Novios y Papa Francisco2 de abril de 2014.- El Santo Padre Francisco ha concluido el ciclo de catequesis dedicado a los sacramentos hablando del Matrimonio. “Un sacramento -ha dicho- que nos lleva al corazón del plan de Dios, que es un plan de alianza, con su pueblo, con todos nosotros, un plan de comunión”. Y es que “la imagen de Dios es la pareja matrimonial, el hombre y la mujer, no solo el hombre, no solo la mujer, sino los dos. Esta es la imagen de Dios: el amor, la alianza de Dios con nosotros está representada en esa alianza entre el hombre y la mujer”.

“Estamos creados para amar, como reflejo de Dios y de su amor. Y en la unión conyugal, el hombre y la mujer cumplen esta vocación en el signo de la reciprocidad y de la comunión de vida plena y definitiva. Cuando un hombre y una mujer celebran el sacramento del Matrimonio, Dios, por decirlo de alguna forma, se refleja en ellos, graba sus rasgos y el carácter indeleble de su amor. El matrimonio es icono del amor de Dios por nosotros. También Dios es, de hecho, comunión: las tres personas del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo viven desde siempre y por siempre en perfecta unidad. Y este es el misterio del Matrimonio: Dios hace de los esposos una existencia sola; la Biblia usa un término fuerte y dice una sola ‘carne’”.

Francisco ha recordado que en la Carta a los Efesios San Pablo resalta que en los esposos cristianos se refleja el gran misterio de la relación que Cristo instaura con la Iglesia, lo que significa que “el matrimonio responde a una vocación específica y debe ser considerado como una consagración. El hombre y la mujer se consagran en su amor. Los esposos , gracias al sacramento, son revestidos de una misión para que hagan visible, partiendo de las cosas sencillas y cotidianas el amor con que Cristo ama a su Iglesia”.

“¡Es un plan fantástico el que lleva aparejado el sacramento del Matrimonio! – ha exclamado- Y se cumple en la sencillez y también en la fragilidad de la condición humana. Sabemos muy bien las dificultades y las pruebas por las que atraviesa la vida de dos esposos… Lo importante es mantener vivo el lazo con Dios que está en la base de la unión conyugal. Cuando la familia reza, los lazos se mantienen. Cuando el marido reza por la mujer y la mujer por el marido el lazo sigue siendo fuerte, el uno reza por el otro. Es verdad que en la vida de un matrimonio hay tantas dificultades, el trabajo, el dinero que falta, hay problemas con los niños… En el matrimonio se riñe, a veces vuelan los platos, pero no debemos ponernos tristes por esto: La condición humana es así.; pero el secreto es que el amor es más fuerte que el momento en que se discute y por eso yo aconsejo siempre a los esposos: ‘No acabéis la jornada en la que habéis reñido sin hacer las paces’”.

Y el Santo Padre terminó recordando lo ya dicho por él “otras veces en esta Plaza que en la vida matrimonial hay tres palabras que hay que decir siempre en casa: permiso, gracias, perdona. Son tres palabras mágicas. Permiso para no ser invadente en la vida del cónyuge. Gracias por lo que haces por mi. Y como todos nos equivocamos, la otra palabra que es más difícil decir: perdona. Con estas tres palabras, con la oración del marido por la mujer y de la mujer por el marido y haciendo las paces siempre antes de que acabe la jornada el matrimonio saldrá adelante”.

En los saludos finales de la audiencia, el Papa ha dedicado una palabras al grupo Jemo Nnanzi de la ciudad italiana de L’Aquila cuando se cumplen cinco años del terremoto que la devastó. “Me uno a la oración por las numerosas víctimas -ha dicho Francisco- y encomiendo a la protección de Nuestra Señora de Roio a todos aquellos que todavía viven en condiciones difíciles. Animo a todos a mantener viva la esperanza. ¡Que la reconstrucción de las viviendas se acompañe a la de las iglesias, que son casas de oración para todos, y del patrimonio artístico, al que está vinculado el renacimiento de la zona!”.

(VIS / Iglesiaactualidad)

Diálogo del Papa Francisco con 20.000 novios de todo el mundo: La alegría del sí para siempre es posible

1902777_498405700281152_353471667_nDiez mil parejas de novios (veinte mil personas) de todo el mundo se han dado cita hoy, festividad deSan Valentín, en la Plaza de San Pedro para confrontarse sobre la vocación al matrimonio bajo el lema “La alegría del sí para siempre” y encontrarse con el Papa Francisco.

El acontecimiento, organizado por el Pontificio Consejo para la Familia, parte de la perspectiva de que uno no se casa cuando los problemas ya se han resuelto, sino para resolver los problemas juntos y apuesta por el “para siempre”, porque a pesar de que haga falta valor para conseguirlo, el “para siempre”, es un punto de vista que infunde esperanza en el futuro.

El acto ha comenzado a las 11 de la mañana con una serie de testimonios de las parejas, intercalados con lecturas y canciones dedicadas al amor en sus diversas manifestaciones y, a las doce y media el Santo Padre ha entrado en la Plaza para saludar a los novios y responder a tres preguntas planteadas por otras tantas parejas: El miedo al “para siempre”; Vivir juntos, el estilo de la vida matrimonial; y el tipo de celebración del matrimonio.

“Es importante preguntarnos si es posible amarse “para siempre” – ha afirmado el Papa- Hoy en día muchas personas tienen miedo de tomar decisiones definitivas , para toda la vida, porque parece imposible… y esta mentalidad lleva a muchos que se preparan para el matrimonio a decir: “Estamos juntos hasta que nos dure el amor”…. Pero, ¿qué entendemos por ” amor “? ¿Sólo un sentimiento, una condición psicofísica? Ciertamente, si es así, no se puede construir encima nada sólido. Pero si el amor es una relación, entonces es una realidad que crece y también podemos decir, a modo de ejemplo, que se construye como una casa. Y la casa se edifica en compañía, ¡no solos!.. No querréis construirla sobre la arena de los sentimientos que van y vienen, sino sobre la roca del amor verdadero, el amor que viene de Dios…La familia nace de este proyecto de amor que quiere crecer como se construye una casa: que sea lugar de afecto, de ayuda, de esperanza…Así como el amor de Dios es estable y para siempre, queremos que el amor en que se asienta la familia también lo sea. No debemos dejarnos vencer por la ” cultura de lo provisional”. Así que el miedo del “para siempre” se cura día tras día, confiando en el Señor Jesús en una vida que se convierte en un viaje espiritual diario, hecho de pasos, de crecimiento común…Porque el “para siempre” no es solo cuestión de duración. Un matrimonio no se realiza sólo si dura, es importante su calidad. Estar juntos y saberse amar para siempre es el desafío de los esposos cristianos…. En el Padrenuestro decimos ” Danos hoy nuestro pan de cada día”. Los esposos pueden rezar así´: “Señor, danos hoy nuestro amor de todos los días…. enséñanos a querernos”.

Respondiendo a la segunda pregunta, Francisco ha subrayado que “la convivencia es un arte, un camino paciente, hermoso y fascinante… que tiene unas reglas que se pueden resumir en tres palabras: ¿Puedo? Gracias, Perdona. .. “¿Puedo?” Es la petición amable de entrar en la vida de algún otro con respeto y atención… El verdadero amor no se impone con dureza y agresividad. .. San Francisco decía:… “La cortesía es la hermana de la caridad, que apaga el odio y mantiene el amor” …Y hoy, en nuestras familias, en nuestro mundo, a menudo violento y arrogante, hace falta mucha cortesía”. “Gracias.” La gratitud es un sentimiento importante…¿Sabemos dar las gracias?: En vuestra relación ahora y en vuestra futura vida matrimonial , es importante mantener viva la conciencia de que la otra persona es un don de Dios… y a los dones de Dios se dice “gracias”. No es una palabra amable para usar con los extraños, para ser educados . Hay que saber decirse gracias para caminar juntos” .“Perdona” … En la vida cometemos muchos errores, nos equivocamos tantas veces. Todos. De ahí la necesidad de utilizar esta palabra tan sencilla ” perdona”. En general, cada uno de nosotros está dispuesto a acusar al otro para justificarse. Es un instinto que está en el origen de tantos desastres. Aprendamos a reconocer nuestros errores y a pedir disculpas… También así crece una familia cristiana. Todos sabemos que no existe la familia perfecta, ni el marido o la mujer perfectos. …Existimos nosotros, los pecadores. Jesús, que nos conoce bien, nos enseña un secreto: que un día no termine nunca sin pedir perdón…sin que la paz vuelva a casa. Si aprendemos a pedir perdón y perdonar a los demás, el matrimonio durará , saldrá adelante””.

Por último, el Santo Padre ha recordado que la celebración del matrimonio debe ser “una fiesta, pero una fiesta cristiana y no mundana” y poniendo como ejemplo el primer milagro de Jesús en las bodas de Caná, cuando transformó el agua en vino porque se había acabado ha dicho:…. “Lo que sucedió en Caná hace dos mil años, sucede en realidad en cada fiesta nupcial. Lo que hará pleno y profundamente verdadero vuestro matrimonio será la presencia del Señor que se revela y nos otorga su gracia. .. Al mismo tiempo, es bueno que vuestro matrimonio sea sobrio y destaque lo que es realmente importante. Algunos están muy preocupados por los signos externos: el banquete, los trajes… Estas cosas son importantes en una fiesta, pero sólo si indican el verdadero motivo de vuestra alegría: la bendición de Dios sobre vuestro amor. Haced que como el vino de Caná, los signos externos de vuestra ceremonia revelen la presencia del Señor y recuerden a vosotros y a todos los presentes el origen y la razón de vuestra alegría”.