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El Real Madrid ficha a Kovacic: reza, habla de su fe, lleva camisetas de Cristo y visita Medjugorje

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El Real Madrid ha confirmado la contratación para las próximas seis temporadas del mediocentro croata de 21 años, Mateo Kovacic, que cuando tenía 18 años fue fichado por el Inter de Milán por 15 asombrosos millones de euros, jugó la pasada temporada en el Inter de Milán donde disputó 44 partidos y anotó 8 goles. En la selección croata tiene otro compañero del Real Madrid, Luka Modric. Los expertos alaban en Kovacic su habilidad en la media punta y un último pase potente.

Además, Kovacic es un católico convencido y habla de su fe con fuerza. 

Una infancia peculiar

La fe de Kovacic ya llamó la atención de ReligiónEnLibertad en un artículo de marzo de 2013 de Javier Lozano.

Kovacic nació un 6 de mayo de 1994 en Linz, Austria. Hasta ahí se habían mudado sus padres en 1991, huyendo de la guerra de los balcanes, procedentes de Kotor Varos, una ciudad eminentemente poblada por ortodoxos y que fue devastada por los serbios.

En tierras austriacas dio sus primeros pasos como futbolista, creciendo en el seno de una educación católica. “Era un niño tranquilo, valiente y muy religioso. Iba todos los domingos a misa“. Así le definían sus padres, que en 2007 decidieron volver a casa con el muchacho pese a que ya llamaba la atención de diversos clubes.

Con 13 años entró en el Dinamo de Zagreb, el mayor equipo del país. Fue ascendido a un equipo dos categorías más alto del que le correspondía por su edad.

Pero en 2009, con quince años, sufrió un duro revés. Una doble fractura de tibia y peroné, con una complicada operación, le mantuvieron diez meses sin poder jugar a fútbol. “Me apoyé en la fuerza de Jesús para pasar ese mal momento. Definitivamente,volví aún más fuerte gracias a Él. Son experiencias que hacen que tu cabeza se vuelva más fuerte”, declararía después.

Apenas un año después debutaba en el primer equipo del Dinamo, convirtiéndose en el futbolista más joven que llegaba a la Primera División de Croacia. Por si fuera poco, en el mismo día de su debut, el 20 de noviembre, con 16 años y 198 días, marcaba su primer gol, lo que le convertía en el goleador más joven de toda la historia en el fútbol croata.

A pesar de ello, y de la lógica fama que alcanzó en su país, Mateo Kovacic continuaba mostrando día a día su fe. No en vano, pese a ser la nueva estrella en Croacia, continuaba no sólo acudiendo a misa todos los domingos, sino que seguía oficiando de monaguillo.

En la iglesia encontró el amor
Aquello le valió algunas burlas de sus amigos y compañeros de equipo, pero como el mismo Kovacic afirma, “no me importaba, nunca me molesté, y nunca dejé de hacerlo. Ahora lo veo con cierto humor…”.
Entre otras cosas, porque fue precisamente en la iglesia donde conoció a su novia.Isabel era corista del coro de la parroquia. Una vida tan reservada la suya que no fue hasta cuando llegó al Inter este enero que dio a conocer su nombre, para disgusto de la prensa croata, que durante más de dos años estuvo tratando de investigar de quién se trataba.
Ha sido comparado con Messi. Aunque él, modesto, rehúye tal analogía. “No tengo ni un 10% del talento de Messi”, afirma. “Pero con mucho trabajo y la ayuda de Dios me puedo convertir en un gran futbolista”, afirmaba en 2013.
En Italia varias veces ha hablado de su fe, fuente de su fuerza. “No tengo problemas en decir que creer me da fuerza, me ayuda a jugar mejor” ni en reconocer que “normalmente, debajo de la camiseta del equipo, me pongo una camiseta con una imagen de Jesús“.

Por eso, a nadie extrañó cuando, el día previo al derbi de la Madonnina (partido entre el Milan y el Inter, y que recibe ese nombre por la estatua de la Virgen María situada en la cima del Duomo), Kovacic declaró que “cuando uno cree en Jesús, no tiene miedo del diablo“, sobrenombre con el que se conoce al Milan.

Habitual de Medjugorje
Cómo el mismo ha reconocido en más de una ocasión, cuando puede acude en peregrinación al Santuario de la Virgen en Medjugorje. De hecho, se encontraba en Herzogovina cuando recibió la llamada del Inter. “Es algo realmente maravilloso para mí.Aquí puedes ir a Misa todos los días. Es realmente bello poder estar aquí, y me enorgullece ver que siempre somos bien recibidos en Herzegovina”, afirma Kovacic.

En Italia explicó cómo afronta la tensión del fútbol.”Rezo antes de todos los partidos. Me da la fuerza y la inspiración para jugar, y el poder saber que todo va a estar bien. Como cualquier persona normal, tengo mis heridas y debilidades, y la oración y la fe me ayudan a superarlo“.

Este es el nuevo fichaje del Real Madrid.

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La reforma de la Curia Romana debe dar fuerza al testimonio cristiano y favorecer una evangelización más eficaz

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Consistorio Extraordinario del Colegio Cardenalicio

12 de febrero de 2015.- Esta mañana, a las 9, en el Aula del Sínodo del Vaticano, se ha abierto el Consistorio Extraordinario del Colegio cardenalicio con el Santo Padre. Los trabajos se articulam en dos días, hoy y mañana con sesiones de las 9 a las 17. 

165 purpurados han participado esta mañana en la primera sesión del Consistorio Extraordinario con el Santo Padre, incluyendo a los veinte que serán creados cardenales en el Consistorio Ordinario Público el próximo sábado. 25 no han podido estar presentes por enfermedad o graves problemas, según informó tras el cierre de la sesión matutina el Director de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, Padre Federico Lombardi S.I.

Después del rezo de la Hora Tercia y el saludo del cardenal decano, Angelo Sodano, el Papa Francisco ha dirigido un breve saludo a los participantes. ”Bienvenidos a esta comunión que se expresa en la colegialidad”, ha dicho, dando después las gracias al cardenal decano, a la Comisión de los nueve cardenales a su coordinador, el cardenal Oscar Andrés Rodríguez Maradiaga y al secretario, el obispo Marcello Semeraro que presentaba la síntesis del trabajo desarrollado en estos meses para elaborar la nueva Constitución Apostólica sobre la reforma de la Curia. ”Una síntesis realizada con numerosas sugerencias, también por parte de los jefes y responsables de los dicasterios, además de varios expertos en esa materia”, ha subrayado el Santo Padre.

”La meta que queremos alcanzar es siempre la de favorecer una armonía más grande en la tarea de los diversos dicasterios y departamentos, con el fin de lograr una colaboración más eficaz con esa transparencia absoluta que edifica la sinodalidad y la colegialidad auténticas”, prosiguió Francisco recordando que ”la reforma no es un fin en sí misma, sino un medio para dar un fuerte testimonio cristiano; para favorecer una evangelización más eficaz, para promover un espíritu ecuménico más fecundo y para alentar un diálogo más constructivo con todos”.

”La reforma, muy deseada por la mayoría de los cardenales en el ámbito de las congregaciones generales que precedieron el cónclave, tendrá que perfeccionar todavía más la identidad misma de la Curia Romana, es decir la de coadyuvar al Sucesor de Pedro en el ejercicio de su supremo oficio pastoral por el bien y el servicio de la Iglesia universal y de las Iglesias particulares. Ejercicio con el que se refuerzan la unidad de fe y la comunión del pueblo de Dios y si promueven la misión propia de la Iglesia en el mundo”, señaló el Pontífice.

”Ciertamente alcanzar esa meta no es fácil -concluyó-, requiere tiempo, determinación y sobre todo, la colaboración de todos. Pero para conseguirlo tenemos que confíar en primer lugar en el Espíritu Santo que es la guía verdadera de la Iglesia, implorando en la oración el don del discernimiento auténtico. Con este espíritu de colaboración comienza nuestro encuentro, que será fecundo gracias a la aportación que cada uno de nosotros expresará con parresía, fidelidad al Magisterio y conciencia de que todo ello concurre a la ley suprema, es decir a la ”salus animarum”.

A continuación, el Sr. Card. Oscar Andrés Rodríguez Maradiaga explicó a los purpurados que la reunión del Consejo de Cardenales que concluyó ayer y del que es coordinador, se centró sobre todo en la reforma de la Curia, pero no se trató exclusivamente de esa materia, ya que se analizaron otras cuestiones como el reglamento del Sínodo, el trabajo de la Comisión para la Protección de los Menores o la relación con los organismos económicos de la Santa Sede, (COSEA y IOR).

Por su parte, S.E. Mons. Marcello Semeraro, Secretario del Consejo de Cardenales, presentó las lineas principales para la reforma de la Curia Ramana, a la luz de la reunión de los jefes de los dicasterios que tuvo lugar en noviembre de 2014. Los temas a tratar son la función de la Curia, su relación con otros organismos -por ejemplo las conferencias episcopales- así como los criterios de racionalización y simplificación que deben imperar en su tarea, la Secretaría de Estado, la coordinación de los dicasterios de la Curia, la relación entre religiosos y laicos y los procedimientos que deben regir la preparación de la nueva constitución sobre ese organismo.

Se habló también de la institución de dos congregaciones. La primera abarcaría a los organismos que hasta ahora se ocupaban de los laicos, la familia y la vida. La segunda a los que tratan de materias ligadas a la caridad, a la justicia y a la paz. Una y otra se pueden valer de la colaboración de los Pontificios Consejos y de las Academias dedicadas a esas temáticas.

A lo largo de la mañana han intervenido doce prelados, sobre todo, observó el Padre Lombardi, cardenales que conocen bien el funcionamiento de la Curia, aunque han tomado también la palabra otros llegados de realidades muy diversas. Se ha observado que la reforma tiene una doble vertiente, teológica y jurídica, ya que muchos de sus supuestos atañen también al derecho canónico y a la jurisdicción eclesiástica, así como a las relaciones con otros episcopados. También se ha hecho presente que no sólo el Papa cuenta con la asesoría de la Curia, sino con la del Colegio Cardenalicio y con la del Sínodo de los Obispos. Asimismo se ha hablado, en este ámbito, de sinodalidad y colegialidad, con una preferencia de la segunda denominación sobre la primera.

No se ha pasado por alto la cuestión de la formación permanente del personal que trabaja en la Curia así como de la posibilidad de rotación en las tareas para contrarrestar la rutina. En este sector ha habido opiniones favorables y contrarias ya que diversos prelados sostenían que algunos campos requerían una especialización notable y el cambio era desaconsejable.

(VIS)

El testimonio de la niña filipina Glyzelle Palomar conmueve al #PapaFrancisco y al mundo

El discurso improvisado por el Papa Francisco durante su encuentro con los jóvenes en la universidad de Santo Tomas de Manila tiene una historia detrás, y un nombre propio. Es el de Glyzelle Palomar, una niña filipina de 12 años. Vivió en la calle. su historia y sus lágrimas fueron las que inspiraron al pontífice.

gylzelle(Efe/InfoCatólica) Glyzelle se presentó ante el papa acompañada de Jun Chura, otro pequeño de 14 años que también fue un niño de la calle, y fue quien leyó un conmovedor testimonio sobre la vida de los pequeños filipinos abandonados y que afrontan abusos, drogas y prostitución.

Ambos fueron salvados de la calle por la asociación Tulay Kabataan, la ONG que gestionaba la casa de acogida que visitó el Papa el pasado jueves por sorpresa.

Después tocó el turno a Glyzelle de hacer las preguntas al papa y mientras leía se echó a llorar.

«Hay muchos niños abandonados por sus propios padres, muchos víctimas de muchas cosas terribles como las drogas o las prostitución. ¿Por qué Dios permite estas cosas, aunque no es culpa de los niños? y ¿Por qué tan poca gente nos viene a ayudar?», preguntó la niña entre lágrimas.

Los dos niños se acercaron después a dar al pontífice un libro con fotografías y una pulsera de su asociación y entonces Francisco la acarició para consolarla y la niña se fundió con él en un fuerte abrazo.

El Papa improvisó

El testimonio de los dos niños y las lágrimas de Glyzelle fueron de inspiración para el pontífice, que dejó de lado el discurso que tenía preparado y pidió permiso para improvisar en español.

«Ella hoy ha hecho la única pregunta que no tiene respuesta y no le alcanzaron las palabras y tuvo que decirlas con lágrimas», dijo.

«Cuando nos hagan la pregunta de por qué sufren los niños (…) que nuestra respuesta sea o el silencio o las palabras que nacen de las lágrimas», les dijo.

El Papa instó a los cerca 30.000 fieles que se reunieron en el campus de la universidad a «no tener miedo de llorar».

Y después dirigiéndose a los chicos y chicas presentes les dijo: «Al mundo de hoy le falta llorar, lloran los marginados, lloran los que son dejados de lado, lloran los despreciados, pero aquellos que llevamos una vida más o menos sin necesidades no sabemos llorar».

«Solo ciertas realidades de la vida se ven con los ojos limpiados por las lágrimas», afirmó.

El papa finalizó su discurso pidiendo perdón por no haber leído el discurso, pero se justificó: «La realidad que me plantearon fue superior a lo que había preparado».

Es necesario el testimonio de la caridad en mundo que rechaza a quienes no son más rentables

EL PAPA FRANCISCO RECIBE AL CUERPO DIPLOMÁTICO13 de diciembre de 2014.- El Santo Padre Francisco recibió este sábado, en la sala del Concistorio, a una delegación de los Amis de Gabriel Rosset e del Foyer Notre Dame, provenientes desde la ciudad francesa de Lyon, y acompañados por el cardenal Philippe Barbarin.

El Santo Padre como primera cosa les indicó que aprecia “el compromiso que ellos adoptaron con los más pobres, con aquellos que la sociedad rechaza, que no tienen más techo ni comida para saciar el hambre, ni trabajo, y por lo tanto sin dignidad”. Recordó que el fundador Gabriel Rosset, había escuchado el grito de los pobres y respondió con generosidad a esta llamada.

“Esta llamada no es otra cosa que la llamada del propio Cristo que sufre en la personas que atienden, tocan sus heridas y las curan, y al mismo tiempo ellas dan un testimonio muy profundo, porque a través de ellas se encuentra a Jesús” dijo el Papa, y preciso que en realidad “los pobres nos evangelizan cada día, nos comunican la la sabiduría de Dios, misteriosamente”.

El Santo Padre profundizó más el conceptos: “El mundo actual necesita con urgencia, este testimonio de misericordia divina”. Y porque hoy más que nunca la persona humana es “rechazada como inútil cuando no es más rentable”.

Por el contrario, “Dios reconoce siempre en ella la dignidad y la nobleza de un joven muy amado. Él tiene un lugar privilegiado en su corazón. El pobre es el preferido del Señor, el está en el centor del evangelio”.

El Pontífice les agradeció por ese testimonio de misericordia, por tantas acciones concretas, gestos simples y calurosos con los cuales alivian a las personas de sus miserias, dándole una esperanza nueva, y restituyéndole su dignidad.

“No hay manera más hermosa de anunciar al mundo de hoy la alegría del Evangelio. La opción por los últimos, por aquellos a quienes la sociedad rechaza y deja de lado es una señal que siempre podemos dar, un signo que vuelve eficaz el testimonio de Cristo muerto y resucitado”.

En este tiempo de Adviento, el papa Francisco invitó a los presentes a “dirigir nuestra mirada a la Virgen María que nos ha dado el Salvador del mundo”. Y les dio un consejo: el de “estar bien sujetos al nombre de vuestro fundador que quiso dar a su obra el de ‘Nuestra Señora de los desamparados’. Y exclamó: “¡Qué lindo nombre: la madre de Jesús que cobija a sus hijos!”.

Y concluyó recordando: “El Corazón de María está lleno de compasión por todos los hombres, especialmente por los pobres y más desvalidos, los que sufren más necesidad”. Y que a través de ellos se manifiesta “su ternura material, como el de la Iglesia”.

Y concluyó: “Le pido a la Virgen de los desamparados, para que les cuide en este camino, les vuelva fecundos en la dedicación, y de fe y esperanza a todos aquellos que encuentren”.

TESTIMONIO DE CONVERSIÓN DE JIM CAVIEZEL, EL PROTAGONISTA DE LA PELÍCULA LA PASIÓN DE CRISTO.

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En febrero de 2010 Jim Caviezel (protagonista de “La Pasión” de Mel Gibson) hizo su sexta peregrinación a Medjugorje y después viajó a Viena donde concedió una entrevista a Christian Stelzer para la revista Oase des Friedens. La traducción croata se ha publicado en la última edición de la revista parroquial de Medjugorje Glasnik Mira.

Jim, ¿cómo oíste hablar de Medjugorje?

Mi esposa vino a Medjugorje mientras yo estaba en Irlanda grabando la película “El conde de Monte Cristo”. Las cosas no iban muy bien aunque yo trabajaba siete días a la semana. Un día ella me telefoneó y me di cuenta por su voz de que algo había cambiado. Empezó a hablar sobre Medjugorje y cómo uno de los videntes iba a venir a Irlanda. Le interrumpí diciéndole: “Mira, tengo bastantes cosas que hacer. No voy a entrar en ese tema de los videntes”. Además, yo pensaba que como católico no tengo que aceptar necesariamente Lourdes, Fátima o Medjugorje. Eso es lo que yo pensaba.
Recuerdo que en la escuela católica donde estudié mis primeros años, una vez oímos algo de Medjugorje y nos emocionamos, pero pronto descubrimos que el obispo local se oponía y consideraba falsas las apariciones así que perdimos el interés rápidamente.
El vidente Ivan Dragicevic vino a Irlanda; yo sabía que no tendría tiempo para él debido a que tenía que trabajar todo el tiempo. Un día mi socio en la película no se encontraba bien y yo me tomé el día libre para poder ir a una aparición. Yo estaba al final de todo en la abarrotada iglesia y no sabía muy bien lo que ocurría. Pero cuando el hombre que estaba a mi lado en su silla de ruedas cayó sobre sus rodillas en el momento de la aparición yo me conmoví. Pensé: este minusválido, a pesar de todos sus dolores, está arrodillado en el frío suelo de piedra y está rezando! Hoy se que era Dios, que me conoce tan bien, El que sabía dónde tenía que tocarme para conseguir mi atención!
Aunque pueda sonar extraño, me tomé otro día libre el siguiente domingo y pude tener un encuentro con Ivan, como deseaba mi esposa. Durante el tiempo de la aparición me arrodillé cerca de él y dije en mi corazón: “de acuerdo, aquí estoy. Estoy preparado. Haz conmigo lo que quieras”. En ese mismo momento sentí que algo me estaba sucediendo. Era muy simple y a la vez único. Cuando me levanté, me corrían lágrimas por las mejillas y empecé a llorar con todo mi corazón.
Iván me dijo: “Jim, el hombre siempre encuentra tiempo para aquello que ama. Si alguien que no tiene nunca tiempo conoce a una chica y se enamora de ella, siempre encontrará tiempo para ella. La gente no tiene tiempo para Dios porque no le aman”. Y continúo: “Dios te está invitando a rezar con el corazón”. Le pregunté: “¿Cómo se supone que he de hacerlo?” “Empezando a rezar”, me contestó. En ese momento las puertas de mi corazón se abrieron. Jamás habría soñado que fuera posible. Fuimos a un restaurante y debo admitir que el vino y la comida nunca fueron tan sabrosos como en esa noche particular.
Algo empezó a cambiar dentro de mí. Mi esposa me había querido enseñar en muchas ocasiones en el pasado a rezar el Rosario, pero yo nunca quería aprender. Ahora yo quería rezar pero no sabía exactamente cómo hacerlo. Yo sólo sentía que mi corazón estaba abierto. Una mañana cuando iba al trabajo, le dije al chofer que me llevaba al rodaje cada día: “No sé qué piensas acerca de esto, pero querría empezar a rezar el Rosario”. Para mi sorpresa, él sólo dijo: “vale, recemos”.
En la cálida luz de amor que sentía dentro de mi, era capaz de darme cuenta donde estaba realmente, cuantas tentaciones tenía, donde estaban mis sentimientos, qué débil era yo y qué estrictamente juzgaba a los demás.

¿Cuándo viniste a Medjugorje por primera vez?

Después de acabar el rodaje en Malta, decidí ir a Medjugorje. Cuando tenía 20 años, una voz interior me decía que tenía que ser actor. Cuando hablaba de ello con mi padre, solía decirme: “Si Dios quiere algo de ti es que seas sacerdote. ¿Por qué Él querría que tú fueras actor?”. Yo tampoco lo entendía en aquella época.Otra vez, me hice la misma pregunta, ¿Dios quiere que me convierta en actor, para ganar un montón de dinero y ser rico? Era consciente del desequilibrio en el mundo entre los que tienen mucho y aquellos que apenas tienen para sobrevivir, y sabía que eso no es lo que Dios quiere. ¿Iba yo a hacer una elección para buscar riqueza que no proporciona la felicidad permanente o para servir a Dios que quiere guiar mi vida?Por aquel entonces, Medjugorje me recordaba a Belén y pensaba, que así como Jesús había nacido en un lugar pequeño, la madre de Dios se estaba apareciendo en un pueblo pobre entre montañas. Esos cuatro días que permanecí en Medjugorje por aquel entonces fueron mi punto de inflexión. Al principio estaba maravillado de lo mucho que rezaba la gente en Medjugorje. Todo me recordaba a un campamento de baloncesto. Allí no solo juegas una partido al día, sino continuamente. Igual que en la escuela donde no solo lees una vez al día, sino siempre, repetidamente. En esos primeros días en Medjugorje sentía un cansancio interior mientras rezaba, porque no estaba acostumbrado a rezar tanto, y le pedía a Dios que me ayudara. Pero después de cuatro días la única cosa que quería hacer era rezar. En cualquier momento que rezara me sentía conectado con Dios. Esa fue mi experiencia y la que desearía para cualquier católico. Quizás cuando fui niño sentí algo parecido y lo olvidé. Ahora me había sido dado otra vez.
La misma experiencia continúo de vuelta en casa. En nuestra familia vivimos los sacramentos todos juntos. Mientras conducimos a los niños al colegio rezamos juntos el Rosario. A veces, cuando yo no empiezo a rezar, mi hijo empieza primero.
Cuando volví a Medjugorje por segunda vez, esperaba tener esas primeras experiencias otra vez pero fue diferente. Después de comer un día, algunos peregrinos me invitaron a ir a visitar al padre Jozo Zovko en Siroki Brijeg. Ese era también el deseo de mi mujer. Yo no conocía al Padre Jozo personalmente, pero estaba muy impresionado por todas las historias que había oído sobre él. Cuando me encontré con él puso sus manos sobre mis hombros. Yo puse las mías en sus hombros. Puso sus manos en mi cabeza. Puse las mías en su cabeza. En ese momento sentí en mi interior las palabras: “Te quiero, hermano. Este hombre ama a Dios”. El P. Jozo se giró espontáneamente hacia su intérprete y le preguntó quién era yo y dijo que quería hablar conmigo. Ese fue el comienzo de una duradera amistad. Eso fue justo después de acabar el rodaje de “La Pasión” y por aquel entonces era capaz de sentir todas las fuerzas conflictivas en mi interior sobre esa película.

¿Podrías decirnos por qué te sentías así y cuál era la conexión entre la película y Medjugorje?

Probablemente estas familiarizado con la expresión “Cruzar el rubicón”. Eso significa que no es posible volver atrás, llegas al punto de no retorno. “La Pasión” fue este rubicón para mi. Cuando empezó el rodaje yo tenía 33 años, igual que Jesús. Siempre me pregunte si yo era merecedor de ser Jesús. Ivan Dragicevic me alentó y me dijo que Dios no siempre escoge necesariamente al mejor, que es algo que él ve en su propia situación. Si no fuese por Medjugorje no habría aceptado nunca tomar parte en la película porque fue Medjugorje donde mi corazón se abrió a la oración y a los sacramentos. Si quería escenificar a Jesús sabía que tenía que estar muy cerca de Él. Cada día me confesaba e iba a la Adoración del Santísimo. Mel Gibson también venía a la Santa Misa con la condición de que fuera en latín. Eso me iba bien porque así aprendía latín Había siempre nuevas tentaciones de las que necesitaba defenderme y en esas batallas interiores solía sentir una gran paz interior, por ejemplo, en la escena en la que la Madre de Dios se aproxima a mi y le digo: “Mira, Yo hago todo nuevo”. Repetimos la escena cuatro veces y cada vez sentía que estaba demasiado en primer plano. Entonces alguien golpeó la cruz y mi hombro izquierdo se dislocó. Debido al rápido e intenso dolor, perdí el equilibrio y caí bajo el peso de la cruz. Me golpeé la cara contra el duro suelo y la sangre corrió desde mi nariz y boca. Yo repetía las palabras que Jesús dijo a Su Madre: Mira, Yo hago todo nuevo”. Mi hombro me dolía de manera increíble cuando tomé la cruz otra vez y sentí lo precioso que era tomar la cruz. En ese momento dejé de actuar y tu podías ver sólo a Jesús. Él vino como respuesta a mis oraciones: “Quiero que la gente te vea a Ti, Jesús, no a mí”.
Gracias al rezo continuo del Rosario, -no puedo decir cuántos Rosarios recé mientras rodábamos- pude experimentar una gracia especial. Sabía que no debía utilizar lenguaje grosero, sabía que no podía ser maleducado si quería decir algo a miembros del rodaje. Muchos de ellos no conocían Medjugorje, eran todos grandes actores y teníamos suerte de tenerlos. Pero ¿cómo iba a llevar Medjugorje a ellos sino con mi propia vida? Medjugorje para mí significa vivir los sacramentos y estar en comunión con la Iglesia. Gracias a Medjugorje empecé a creer que Jesús estaba realmente presente en la Eucaristía y que perdonaba mis pecados. A través de Medjugorje experimenté la poderosa oración que es el Rosario y el regalo que tenemos cuando vamos a la Santa Misa cada día.

¿Cómo podía ayudar a otra gente a aumentar su fe en Jesús?

Me di cuenta de que esto sólo podía ocurrir si Jesús está presente en mí a través de la Eucaristía, y así la gente podría ver a Jesús a través de mi vida. Cuando estábamos rodando la escena de La Última Cena tenía un bolsillo interior en mi ropa donde coloqué varias reliquias de santos y una reliquia de la Cruz de Cristo. Tenía un fuerte deseo de que Jesús estuviera realmente presente así que pedí al sacerdote que expusiera el Santísimo Sacramento. Al principio no quiso hacerlo, pero insistí en pedírselo porque estaba seguro que la gente reconocería a Cristo más si yo mismo estaba mirándole a Él. El sacerdote estuvo con el Santísimo Sacramento en sus manos al lado de la cámara y junto a él, se acercó a mí. Cuando la gente ve la película y ve un brillo en mis ojos, no se dan cuenta de que realmente están viendo a Jesús, un reflejo de la Hostia consagrada, en mis ojos. Ocurrió lo mismo en la escena de la Crucifixión: el sacerdote estaba allí, tenía el Santísimo Sacramento en sus manos y yo rezaba todo el tiempo. El reto más grande en la película no fue, como pensé al principio, memorizar todos los textos en latín, armenio o hebreo sino todos los esfuerzos físicos que necesite hacer. Durante la última escena mi hombro estaba torcido y se dislocaba cada vez que alguien golpeaba la cruz. Mientras rodábamos las escenas de la flagelación, los látigos me golpearon dos veces y tuve una herida de 14 centímetros en mi espalda. Mis pulmones estaban llenos de fluido y tenía neumonía. También tuve falta de sueño crónica porque durante meses tuve que levantarme a las 3 de la mañana porque el maquillaje llevaba casi 8 horas.

Otro reto especial era el tiempo frío, las temperaturas estaban muy poco por encima de 0 grados, lo cual era muy difícil de aguantar especialmente en la escena de la Crucifixión. Todo mi disfraz estaba hecho de una sola pieza ligera de tela. Mientras rodábamos la última escena, las nubes estaban muy bajas y un rayo golpeó la cruz a la que estaba atado. De repente todo se volvió silencioso a mí alrededor y note mi pelo electrocutado. Unas 250 personas que estaban a mí alrededor vieron todo mi cuerpo iluminado y vieron fuego a la izquierda y a la derecha de mí. Muchos estaban estupefactos ante lo que vieron.
Sé que “La Pasión” es una película de amor, quizás una de las mejores películas de este tipo. Jesús es hoy en día sujeto de muchas controversias, mucho más que nunca antes. Hay tantos factores que amenazan este mundo creado, pero la fe en Jesús es la fuente de alegría. Creo que Dios nos está llamando de una forma especial en este tiempo, y que necesitamos responder a esa llamada con todo nuestro corazón y con todo nuestro cuerpo.